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La Jurisprudencia

JURISPRUDENCIA.


Las sentencias judiciales tienen un rol aparentemente reducido como fuentes del derecho chileno. Tal es uno de los postulados básicos de la tradición jurídica de la codificación. La sentencia vale como decisión judicial que resuelve un asunto particular, cuyo efecto vinculante se limita al caso particular.

Por otra parte, la jurisprudencia (entendida como doctrina emanada de las sentencias de los tribunales) lleva consigo la idea de generalidad, porque tiende a transformarse en una práctica.

Alcance de la sentencia judicial:


El Código Civil en sus primeros artículos precisa la extensión que corresponde a la ley, a la costumbre y a las resoluciones judiciales en el esquema de fuentes del derecho.

Art. 3 CC. Sólo toca al legislador explicar o interpretar la ley de un modo generalmente obligatorio. Las sentencias judiciales no tienen fuerza obligatoria sino respecto de las causas en que actualmente se pronunciaren.

Dos son las conclusiones que pueden extraerse de este artículo respecto a la jurisprudencia: la sentencia judicial produce sólo efectos relativos y, en consecuencia, la jurisprudencia no es fuente formal de normas generales. 

1. En primer lugar, la sentencia sólo tiene fuerza obligatoria respecto del caso particular en que se dicta. El juez establece simplemente una norma particular de conducta que no tiene otro alcance fuera de ese caso. El principio, en consecuencia, es el de los efectos relativos de la sentencia. Ni aún en caso que la propia Corte Suprema conozca de un asunto su decisión se extiende fuera de los límites de ese preciso negocio y por lo tanto no puede afectar a personas distintas de quienes han participado en el juicio, sea como partes, o como terceros.

Excepcionalmente la sentencia produce efectos erga omnes, es decir contra todos, quienesquiera que sean.

Ejemplos:

- Es el caso de la sentencia que resuelve en materia de legitimidad de un hijo (art. 315)
- y en general en cuestiones de estado civil,
- así como la que se pronuncia acerca de la calidad de heredero de una persona (art. 1264).

La fuerza obligatoria de la sentencia (restringida a las partes) se materializa en la institución de la cosa juzgada. En virtud de ella se producen dos efectos:

Acción de Cosa Juzgada: la fuerza obligatoria de la sentencia permite a quien ha obtenido en un juicio exigir que se cumpla lo resuelto, esto es, que se ejecute el fallo, incluso con el auxilio de la fuerza.

Excepción de Cosa Juzgada: a las partes que intervinieron en un juicio se les reconoce el derecho de impedir que se vuelva a ventilar ante la justicia el mismo asunto que ya ha sido objeto de un pronunciamiento.

Límite subjetivo de la cosa juzgada: identidad de personas.

Límites objetivos: cosa pedida y causa de pedir.

La eficacia de la sentencia puede alcanzar a terceros que no son partes del litigio, no en razón de la cosa juzgada (falta la identidad de personas), sino porque la relación controvertida se conecta son situaciones jurídicas propias. Estos son los efectos reflejos de la sentencia.

Sin embargo, existen sentencias que son absolutas, que más allá de la cosa juzgada, afectan a todo el mundo. Hay que distinguir: 

i. Sentencias declarativas: se limitan a reconocer una situación de derecho creada anteriormente. A ellas se aplica la relatividad de la cosa juzgada. Excepcionalmente hay algunas que producen efectos generales.

ii. Sentencias constitutivas: crean una situación jurídica nueva. Producen efectos erga omnes, es decir, atañen a todo el mundo.

2. En segundo lugar, la sentencia judicial (y por tanto la jurisprudencia) no es fuente de normas generales. En este punto difiere fundamentalmente el sistema romano continental con el del common law: en nuestra tradición jurídica el precedente no es suficiente para justificar un fallo. Las sentencias judiciales no pueden fundarse sólo en otra sentencia previa. Pueden hacerlo indirectamente, en la medida que se invoque en apoyo de una decisión fundada en la ley, la costumbre o un principio.

Precisando el alcance de este precepto (art. 3 inc. 2), la Corte Suprema ha declarado que "no tiene otro alcance que establecer, como principio general, el de que la sentencia dictada en una causa no puede ser invocada para resolver otros juicios en que se discute la misma cuestión o derecho, o en que el juez tenga que aplicar el mismo precepto legal".

Por eso, la jurisprudencia es en Chile una fuente auxiliar o de autoridad y no una fuente formal.

Función lógica de la jurisprudencia: fuente de autoridad


Aunque carezca de fuerza obligatoria general (lo que impide calificarla de fuente formal), la jurisprudencia constituye una importante fuente auxiliar, cuyo valor reside en su autoridad. Los argumentos basados en la autoridad invocan el prestigio de quien sostuvo una determinada opinión, el respeto que inspira. No se aduce un poder formalmente atribuido para resolver cierto tipo de casos, sino un poder derivado de la convicción o sugestión que produce su decisión.

La autoridad de la jurisprudencia no radica en la parte decisoria de la sentencia (obiter dictum) ni mucho menos en la expositiva, sino en el razonamiento que le sirve de fundamento, en los considerandos, aquello que en la tradición anglosajona se conoce como ratio decidendi.
Es propio de la autoridad que sirva para sostener un argumento. La jurisprudencia, por ello, apoya ciertas argumentaciones, desempeña un poderoso rol de convicción respecto de los propios jueces, tanto por la bondad intrínseca de los argumentos que comprende como por la especial estructura del sistema judicial chileno.

La jerarquía de los tribunales termina siendo un factor que potencia la influencia de las decisiones de los tribunales superiores, al ser ellos quienes controlan el correcto desempeño de los jueces inferiores. El recurso de casación en el fondo, que es de competencia exclusiva de la Corte Suprema, ha sido ideado para mantener una cierta uniformidad en la aplicación e interpretación del derecho, y por consiguiente su finalidad es discernir el derecho. Por su intermedio la Corte Suprema ejerce su función de control de la jurisprudencia y, necesariamente, expande la autoridad que emana de sus decisiones. El reciente fortalecimiento de la casación (mediante la eliminación de los recursos de queja y la creación de salas especializadas en la Corte) contribuirá a fortalecer esta función.

El carácter de mero argumento de autoridad de la jurisprudencia se muestra especialmente en la función de casación de la Corte Suprema: cuida de la observancia de la ley pero no está ligada por sus propios fallos. A diferencia de ello, el principio del stare decisis del common law vincula incluso al propio tribunal que dictó la decisión (aunque últimamente se advierte un aflojamiento del principio). En ello se muestra que en nuestro derecho la sentencia sólo produce un efecto relativo, y no general como en la tradición anglosajona.

Funciones institucionales de la jurisprudencia:


1. Desarrollo del derecho
2. Consolidación del derecho

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