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Resoluciones Judiciales

CONCEPTO DE RESOLUCIONES JUDICIALES


Son los actos procesales que realiza o ejecuta el tribunal resolviendo las peticiones de las partes u ordenando el cumplimiento de determinadas medidas procesales.

1. CLASIFICACIONES DE RESOLUCIONES JUDICIALES


I. Atendiendo a su contenido: sentencias definitivas, sentencias interlocutorias, autos y decretos. (Art. 158)

Es sentencia definitiva la que pone fin a la instancia, resolviendo la cuestión o asunto que ha sido objeto del juicio.

Es sentencia interlocutoria la que falla un incidente del juicio, estableciendo derechos permanentes a favor de las partes, o resuelve sobre algún trámite que debe servir de base en el pronunciamiento de una sentencia definitiva o interlocutoria.

Se llama auto la resolución que recae en un incidente no comprendido en el inciso anterior.

Se llama decreto, providencia o proveído el que, sin fallar sobre incidentes o sobre trámites que sirvan de base para el pronunciamiento de una sentencia, tiene solo por objeto determinar o arreglar la substanciación del proceso.

Fuera de estas resoluciones hay también otras a las que el artículo 158 no alude como, por ejemplo, las sentencias que se dictan en los recursos de casación y en los recursos de queja; las sentencias interlocutorias que ponen término al juicio o hacen imposible su continuación; las sentencias de término; las sentencias ejecutoriadas y las sentencias que causan ejecutoria. De estas, nos referiremos a las tres últimas dejando las otras para su análisis al tratar de esos recursos.

Sentencias de término


En algunas disposiciones se alude a sentencias de término pero el Código de Procedimiento Civil no señala que debe entenderse por estas.
Del contexto de las disposiciones en que se utiliza por la ley esta expresión, se desprende que sentencia de término es aquella sentencia definitiva o interlocutoria que pone fin a la última instancia del juicio.

De este modo si un juicio se falla en única instancia, la sentencia que recae en esa única instancia tendrá la calidad de sentencia de término.
Si el juicio se sigue tanto en primera como en segunda instancia, será sentencia de término la que recae en la segunda instancia.
Por otra parte, la casación no constituye instancia, por ello la sentencia que la resuelve no puede ser sentencia de término ya que esta última se refiere exclusivamente a la instancia.

Sentencias Ejecutoriadas (Art. 174 CPC)


Se entenderá firme o ejecutoriada una resolución:

1. Desde que se haya notificado a las partes, si no procede recurso alguno en contra de ella;

2. En caso contrario, desde que se notifique el decreto que la mande cumplir, una vez que terminen los recursos deducidos, o

3. Desde que transcurran todos los plazos que la ley concede para la interposición de dichos recursos, sin que se hayan hecho valer por las partes. En este caso, tratándose de sentencias definitivas, certificará el hecho el secretario del tribunal a continuación del fallo, el cual se considerará firme desde este momento, sin más trámites".

Sentencias que Causan Ejecutoria


Son aquellas que pueden cumplirse no obstante existir recursos pendientes en su contra.

Así acontece, por ejemplo, cuando se concede un recurso de apelación en el solo efecto devolutivo.

II. Atendiendo a la nacionalidad del tribunal que las dicta: resoluciones dictadas por tribunales nacionales y resoluciones dictadas por tribunales extranjeros.

III. Atendiendo a la naturaleza del tribunal que las dicta: resoluciones emanadas de los tribunales ordinarios; resoluciones emanadas de los tribunales especiales y resoluciones emanadas de los tribunales arbitrales.

IV. Atendiendo a la materia: resoluciones que recaen en asuntos contenciosos y resoluciones que recaen en asuntos no contenciosos.

V. Atendiendo a la materia: resoluciones dictadas en asuntos civiles y resoluciones dictadas en asuntos penales.

VI. Atendiendo a la instancia en que ellas se emiten: resoluciones de única instancia; resoluciones de primera instancia y resoluciones de segunda instancia.

Importancia de la clasificación del artículo 158


La clasificación del artículo 158 es la más importante de todas pues, de acuerdo con ella, es importante distinguir entre una y otra resolución porque:
a) Son distintos los requisitos de forma y fondo que se exigen en las diversas resoluciones;

b) Son diferentes los recursos procesales que pueden intentarse en contra de cada una de esas resoluciones;

c) Es diferente el número de jueces o ministros que deben dictarlas tratándose de tribunales colegiados;

d) Son también diferentes los efectos jurídicos que se siguen, que producen cada una de ellas. En este aspecto básicamente sirve para determinar si produce o no cosa juzgada; y

e) Sirve también para saber cómo se tramitan ciertos recursos en la segunda instancia; y especialmente si respecto de ellas procede o no el recurso de apelación, y la forma de verse este recurso en el tribunal de alzada.

2. REQUISITOS DE LAS RESOLUCIONES JUDICIALES


Las resoluciones judiciales tienen que cumplir con ciertos requisitos. Hay algunos que son generales, aplicables a todo tipo de resoluciones y otros de índole especial, específicos de cada resolución, considerando la naturaleza de ella.

a) Requisitos Generales

1) Expresión en letras de la fecha y del lugar en que se expida. (Art. 169 C.P.C.)

2) Firma del juez o jueces que la dictan o que las emitan. (Art. 169 C. P. C.)

3) La autorización del secretario del tribunal. (Art. 61)

b) Requisitos Especiales

1. De la primera resolución que dicta el tribunal en una causa: se debe indicar el número de rol de la causa. (Art. 51 C. P. C.)

2. De los decretos: además de cumplir con los requisitos generales comunes a toda resolución deben indicar el trámite que se ordena, en virtud del cual se da curso progresivo a los autos.

Así, por ejemplo, puede decretar: traslado, como se pide, en relación, dése cuenta, etc.

3. De los autos y sentencias interlocutorias: además de los requisitos generales deben contener:

a) La decisión del asunto controvertido. (Art. 171C. P. C.)

b) Un pronunciamiento sobre las costas del incidente. (Art. 144 C. P. C.)

c) En cuanto la naturaleza del negocio lo permita la enunciación de las consideraciones de hecho y de derecho que sirven de fundamento a la resolución.
Esta disposición resulta ser bastante curiosa, por decir lo menos, puesto que no se divisa por qué razón "la naturaleza del negocio" podría no permitir señalar las respectivas consideraciones de hecho y de derecho.

4. De las sentencias definitivas (Art. 170 C. P. C.)

Las sentencias definitivas de primera o de única instancia y las de segunda que modifiquen o revoquen en su parte dispositiva las de otros tribunales, contendrán:

1°. La designación precisa de las partes litigantes, su domicilio y profesión u oficio;

2°. La enunciación breve de las peticiones o acciones deducidas por el demandante y de sus fundamentos;

3°. Igual enunciación de las excepciones o defensas alegadas por el procesado;

4°. Las consideraciones de hecho o de derecho que sirven de fundamento a la sentencia;

5°. La enunciación de las leyes, y en su defecto de los principios de equidad, con arreglo a los cuales se pronuncia el fallo; y

6°. La decisión del asunto controvertido. Esta decisión deberá comprender todas las acciones y excepciones que se hayan hecho valer en el juicio; pero podrá omitirse la resolución de aquellas que sean incompatibles con las aceptadas.

En igual forma deberán dictarse las sentencias definitivas de segunda instancia que confirmen sin modificación las de primera cuando éstas no reúnen todos o algunos de los requisitos indicados en la enunciación precedente.

Si la sentencia de primera instancia reúne estos requisitos, la de sentencia que modifique o revoque no necesita consignar la exposición de las circunstancias mencionadas en los números 1°, 2°, 3° y bastará referirse a ella.

Otras menciones que deben contener las sentencias definitivas

a) Deben contener una declaración acerca de las costas de la causa. (Art. 144 C.P. C.)

b) Si se trata de una sentencia que se emite por un tribunal colegiado, de la opinión de aquel o aquellos miembros que fuese disconforme con la mayoría deberá dejarse constancia. (Art. 89 C. O. T.)

c) Debe también mencionarse el nombre del ministro redactor, si se trata de una sentencia de un tribunal colegiado. (Art. 85 C. O. T.)

3. EFECTOS DE LAS RESOLUCIONES JUDICIALES


Los efectos que producen las sentencias interlocutorias y las definitivas son:

A. El desasimiento del tribunal; y

B. La cosa juzgada, que comprende tanto la acción como la excepción de cosa juzgada.

A. EL DESASIMIENTO DEL TRIBUNAL


El desasimiento del tribunal es el efecto que producen las sentencias definitivas e interlocutorias, en virtud del cual una vez que han sido notificadas a alguna de las partes no pueden ser modificadas o alteradas en manera alguna por el tribunal que las pronunció. (Art. 182 C. P. C.)
No es necesario notificar a todas las partes, sino que, basta con que esté notificada alguna de ellas. Tampoco es necesario que la sentencia esté ejecutoriada.

Actuaciones que puede seguir realizando el juez:

- la concesión de recursos que puedan interponerse.

- para pronunciarse sobre medidas precautorias.

- para pronunciarse sobre la ejecución de la sentencia.

Asimismo, si la sentencia no ha sido notificada a alguna de las partes, y aun cuando ella esté firmada por el juez y el secretario que la autorizó, ese juez puede modificarla o alterarla sin restricción alguna.

Excepciones:

El desasimiento tiene sus excepciones:

1°. El denominado recurso de aclaración, rectificación o enmienda: permite al juez aclarar los puntos oscuros o dudosos; salvar las omisiones y rectificar los errores de copia, de referencia o de cálculos numéricos que aparezcan de manifiesto en la misma sentencia.

El recurso puede hacerse valer a petición de parte o bien de oficio el tribunal puede, solamente, rectificar los errores anotados.

Para lo único que se encuentran facultados por la ley es para rectificar los errores de copia, de referencia o de cálculos numéricos que aparezcan de manifiesto en la misma sentencia, sin que puedan en caso alguno, de no mediar petición de parte, aclarar puntos obscuros o dudosos o salvar omisiones que pudieran existir en sus fallos.

En efecto, el artículo 184 del mismo Código, permite a los tribunales rectificar, de oficio, dentro de los cinco días siguientes a la primera notificación de la sentencia, los errores indicados en el artículo 182, vale decir, los "errores de copia, de referencia o de cálculos numéricos que aparezcan de manifiesto en la misma sentencia", sin otorgar, en ningún caso, facultad para que, en forma oficiosa, puedan también los jueces aclarar puntos obscuros o dudosos o salvar omisiones.

2°. Existen sentencias interlocutorias que no obstante su naturaleza de tales, son objeto del recurso de reposición y, por ende, podrían ser modificadas.
Ejemplos: la que declara la deserción o la prescripción de un recurso de apelación y la que declara la inadmisibilidad de un recurso de casación.

3°. El caso del incidente de nulidad procesal de todo lo obrado por falta de emplazamiento: este incidente puede formularse ante el mismo tribunal que dictó la sentencia definitiva o interlocutoria no obstante haberse producido el desasimiento de dicho tribunal.

Por último, hay que señalar que los autos y los decretos no producen el desasimiento del tribunal, por lo que, aun cuando estén notificados a las partes, pueden enmendarse por el tribunal que los dictó a través de un recurso de reposición.

B. LA COSA JUZGADA


La cosa juzgada implica, en síntesis, que no se puede discutir de nuevo en el mismo proceso, ni en ningún otro en el futuro lo ya resuelto en una sentencia interlocutoria o en una sentencia definitiva firme o ejecutoriada. (Art. 177)

El fin que las partes persiguen con el proceso no es otro que el de obtener del juez una declaración que decida definitivamente una cuestión litigiosa. De manera que no se pueda discutir de nuevo en el mismo proceso, ni en ningún otro en el futuro; y para el caso en que esa decisión contenga una condena pueda ser ejecutada sin necesidad de una nueva revisión.

Este efecto de la sentencia es conocido con el nombre de cosa juzgada, el que se traduce en dos efectos prácticos:

1. Un efecto negativo: por este aspecto la parte condenada o cuya demanda ha sido rechazada, no puede en un nuevo juicio discutir la cuestión ya decidida.

2. Un efecto positivo: en virtud de este aspecto positivo la parte cuyo derecho ha sido reconocido por una sentencia puede obrar de acuerdo con ese derecho, y sin que le sea permitido a ningún tribunal rehusarse a tener en cuenta esa decisión.

Puede exigir ese cumplimiento sin que tribunal alguno pueda negarse a prestar la protección que se solicita.

Clasificación: en la doctrina suele distinguirse entre:

1. Cosa juzgada formal


La cosa juzgada formal es aquella que permite el cumplimiento de lo resuelto en forma provisional, y que impide renovar la discusión sobre el asunto litigioso resuelto en el mismo juicio, pero que al mismo tiempo permite una revisión de la cuestión en un juicio posterior, de allí el nombre de cosa juzgada formal.


2. Cosa juzgada material o sustancial


En tanto que la cosa juzgada material o sustancial es la que autoriza cumplir lo resuelto sin ninguna restricción o limitación, e impide que lo fallado pueda discutirse en el mismo juicio o en otro posterior.

La regla general en nuestro sistema es que las resoluciones judiciales produzcan cosa juzgada material, y por excepción en la medida que la ley lo permita presenten cosa juzgada formal.

Como ejemplo a citar de esta última encontramos entre otros la reserva de derechos en el juicio ejecutivo, también se encuentra en los juicios posesorios y en los juicios derivados del contrato de arrendamiento.

Cosa juzgada y autoridad de cosa juzgada:

En la doctrina se hace un distingo entre la cosa juzgada y la autoridad de cosa juzgada.

La cosa juzgada es la simple presunción de la verdad de lo resuelto.

La autoridad de cosa juzgada, en cambio, es el efecto de la presunción que nace una vez que se han cumplido los requisitos establecidos por la ley.
Existe cosa juzgada desde el momento en que hay fallo del tribunal, esté o no ejecutoriado. En cambio existe autoridad de cosa juzgada, desde el momento que lo resuelto adquiere firmeza por estar ejecutoriado el fallo en cuestión.

De allí que esta cosa juzgada se manifiesta principalmente por sus efectos: la acción y la excepción.

La cosa juzgada está regulada en el Código de Procedimiento Civil en los artículosl75 y 182.

Efectos de la cosa juzgada

Estos efectos son las consecuencias jurídicas que surgen de la institución, y en virtud de los cuales se puede obtener el cumplimiento de lo fallado o bien impedir una nueva litis sobre la materia.

Esos efectos se traducen en:

La acción de cosa juzgada, que permite el cumplimiento de la resolución judicial.

Y la excepción de cosa juzgada, que evita que entre las mismas personas legales o entre las mismas partes, sobre una misma cosa, e invocando análogas razones vuelva a discutirse algo que ya ha sido resuelto en una sentencia anterior.

1. Acción de cosa juzgada


1.1. Concepto

. La acción de cosa juzgada es aquella que nace de una resolución judicial firme o que causa ejecutoria, para el cumplimiento de lo resuelto o para la ejecución del fallo.

En otras palabras, es la forma de hacer cumplir un fallo, lo que se logra mediante las reglas que para tal fin proporcionan las disposiciones del Código de Procedimiento Civil.

1.2. Titular de la acción de cosa juzgada


El artículol76 indica que es titular de la acción de cosa juzgada, la persona a cuyo favor se ha declarado un derecho. Y no solo la parte, sino que corresponde, también, a sus herederos.

Se dirige en contra del condenado por esa resolución, o en contra de sus herederos o sucesores para reclamar la cosa ganada en el juicio.

1.3. Requisitos


Los requisitos para que proceda esta acción de cosa juzgada son:

a) Que exista una resolución judicial firme o que cause ejecutoria;

b) Que la parte que ha obtenido en el juicio solicite expresamente el cumplimiento de la resolución judicial, es decir, tiene que haber una solicitud de parte interesada.

c) Que la prestación que impone esa resolución sea actualmente exigible.

a) Resoluciones que producen acción de cosa juzgada

Las sentencias definitivas e interlocutorias firmes o que causen ejecutoria y que sean condenatorias.

b) Solicitud expresa de la parte que ha obtenido en el juicio pidiendo el cumplimiento de la resolución

El que exista esta solicitud de parte es aplicación de aquella base fundamental de la administración de justicia que es la pasividad. (Art.10 C. O. T.)
Las resoluciones solo pueden cumplirse en la medida que la parte interesada lo pida.

Por lo demás, el artículo 233 inc. 1° parte 1° CPC dice "cuando se solicite la ejecución de una sentencia".

c) La prestación que se impone en la resolución debe ser actualmente exigible

Lo que significa que esa prestación no debe estar afecta a ninguna modalidad: condición, plazo o modo.

Si esa prestación está afecta a una modalidad, la parte respectiva puede oponerse al cumplimiento aduciendo que esa prestación no es actualmente exigible por estar afecta a una modalidad.

Procedimiento para hacer efectivo el cumplimiento de una resolución

En cuanto al procedimiento para hacer efectivo el cumplimiento de una resolución se trata la materia en el Libro I, Título XIX del Código, el que se divide en dos párrafos:

a) Uno referido al cumplimiento de resoluciones dictadas por tribunales nacionales.
b) Otro referido al cumplimiento de resoluciones dictadas por tribunales extranjeros.

2. Excepción de cosa juzgada


Se entiende por excepción de cosa juzgada el efecto de las resoluciones judiciales que la ley reconoce a las sentencias definitivas e interlocutorias firmes, en virtud del cual no puede volverse a discutir entre las mismas personas legales, y sobre una misma materia e invocando análogas razones, algo que ya ha sido resuelto en una sentencia anterior.

Emana en consecuencia, de las sentencias definitivas e interlocutorias firmes tengan el carácter de condenatorias o absolutorias.
El titular de la excepción de cosa juzgada es el litigante que ha obtenido en el juicio y, además, todos aquellos a quienes según la ley aproveche el fallo.

Luego, esta excepción puede hacerla valer tanto el que gana como aquel que pierde en el juicio, éste último, para evitar que una nueva sentencia le sea más desfavorable que la primera.

Situación de las otras resoluciones judiciales

a) Autos y decretos: los autos y los decretos no producen la excepción de cosa juzgada.

b) Sentencias que causan ejecutoria: las sentencias que causan ejecutoria no dan tampoco origen a la excepción de cosa juzgada toda vez que el fallo está sometido a un recurso que está pendiente.

c) Actos judiciales no contenciosos: la excepción de cosa juzgada no opera tratándose de actos judiciales no contenciosos negativos o afirmativos incumplidos. Pero, se da la excepción respecto de las resoluciones afirmativas cumplidas, pero solo respecto del interesado, no de terceros, pues estos no han intervenido en la gestión.


Requisitos para que proceda


Se requiere que entre el juicio ya resuelto y aquel que se pretende iniciar o que ya se promovió, exista la triple identidad.
Esta triple identidad debe ser copulativa, de manera tal que faltando uno de estos requisitos no puede alegarse en el segundo juicio la excepción de cosa juzgada.

A. Identidad legal de personas


Identidad legal significa que en ambos juicios tanto el demandante como el demandado deben ser las mismas personas jurídicamente hablando.
Debe figurar con la misma calidad jurídica, aun cuando sean distintas físicamente.

El fundamento de esta identidad se encuentra en el carácter relativo que tienen las sentencias.

Por consiguiente pueden ser físicamente las mismas personas que intervienen en el antiguo y nuevo juicio, y no resultar identidad legal de personas.
Hay también identidad legal de personas entre los coacreedores solidarios y el deudor, también entre el mandante y mandatario, entre el heredero y el causante difunto.

B. Identidad de la cosa pedida


La identidad de la cosa pedida es el objeto del juicio, y éste es el beneficio jurídico inmediato que se reclama.

Esta identidad de la cosa pedida significa que tanto el primer juicio ya resuelto, como el segundo que se va a promover o que se ha promovido, tengan el mismo objeto, no material sino jurídico. Este objeto, es el derecho cuya ejecución o reconocimiento se persigue, por lo que la cosa material o natural, puede ser una sola pero el objeto que se pretende puede ser distinto.

El objeto o beneficio jurídico hay que buscarlo en la parte petitoria de la demanda.

C. Identidad de la causa de pedir


La causa de pedir es el hecho jurídico o material que sirve de fundamento al derecho que se reclama o la excepción que se opone.
El Código señala que es el fundamento inmediato del derecho deducido en juicio.

Así como la cosa pedida es la cosa jurídica que se reclama, la causa de pedir es el fundamento legal de esa petición.

El objeto responde a la pregunta ¿qué se reclama o pide?, Y la causa a la interrogante ¿por qué se reclama? La causa es el fundamento de la acción.

Forma y oportunidad para hacerla valer

Es posible que pueda ser alegada la excepción de cosa juzgada:

a) Como excepción dilatoria (Art.304 CPC.).
b) Como excepción perentoria (arts.309 - 310 CPC.).
c) Como fundamento de un recurso de apelación.
d) Como una causal de un recurso de casación tanto en la forma como en el fondo (Art. 768 N° 6 CPC).
e) Como fundamento de un recurso de revisión (Art.810 N° 4 CPC).

Paralelo entre acción y excepción de cosa juzgada

1. La acción nace solo de sentencias declarativas condenatorias. En tanto que la excepción nace tanto de la sentencia condenatoria como de la absolutoria.

2. En lo que atañe al titular de una y otra, la acción puede hacerla valer aquel en cuyo favor se ha declarado un derecho en el juicio y para pedir el cumplimiento de ese fallo. La excepción en cambio, puede alegarse por quien ha obtenido y por todos aquellos que según la ley aprovecha el fallo.

3. La acción se hace valer para obtener el cumplimiento de la prestación contenida en un fallo. En cambio la excepción tiene diversas oportunidades para hacerla valer.

4. La acción prescribe según la regla general, vale decir, en tres años la acción ejecutiva y en cinco la acción ordinaria. La excepción en tanto habida consideración de su naturaleza es imprescriptible (art. 2515 CC).

5. Considerando el tipo de resoluciones de las que provienen unas u otras, la acción emana de sentencias definitivas e interlocutorias firmes; así como de aquellas que causan ejecutoria y que tengan el carácter de condenatorias. La excepción solo proviene de las sentencias definitivas e interlocutorias firmes, sea que invistan el carácter de condenatorias o absolutorias.

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