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Juicios ante Árbitros y Particiones

1. JUICIOS ANTE ARBITROS


Se llaman árbitros los jueces nombrados por las partes, o por la autoridad judicial en subsidio, para la resolución de un asunto litigioso. (Art. 222 C. O. T.)

1) Fuentes Legales: artículos 222 a 243 del C. O. T. y artículos 628 a 635 del C. P. C.

2) Clasificación: los árbitros pueden ser de derecho, arbitradores y mixtos.

A. Árbitros de Derecho: son aquellos que fallan con arreglo a la ley y se someten, tanto en la tramitación como en el pronunciamiento de la sentencia definitiva, a las reglas establecidas para los jueces ordinarios, según la naturaleza de la acción deducida.

B. Árbitros arbitradores: son aquellos que fallan de acuerdo a la prudencia y a la equidad, y no están obligados a guardar en sus procedimientos y en sus fallos, otras normas que aquellas que las partes les dictaren, y si nada han establecido, aquellas normas señaladas en el Código de Procedimiento Civil.

C. Árbitros mixtos: son aquellos que, en la tramitación, se sujetan a las normas de los árbitros arbitradores, y en el fallo, a las normas de los árbitros de derecho.


A. ARBITROS DE DERECHO


Son aquellos que se someten, tanto en la tramitación como en el pronunciamiento de la sentencia definitiva, a las reglas establecidas para los jueces ordinarios, según la naturaleza de la acción deducida.

En consecuencia, el árbitro de derecho puede conocer de cualquier materia, y lo hace al igual que los jueces ordinarios, salvo que sea de arbitraje prohibido.

Si bien es cierto estos árbitros se someten en la tramitación de los asuntos a las mismas reglas que existen para los jueces ordinarios, existen algunas reglas especiales aplicables a los juicios seguidos ante ellos:

a) Notificaciones: se efectúan personalmente o por cédula, salvo que las partes en forma unánime acuerden otra forma de notificación. (Art. 629 C. P. C.)
Por ende, no hay estado diario y las partes pueden acordar distintas formas de notificación, tales como, por carta certificada.

b) Ministro de fe: toda la substanciación del juicio se efectúa ante un ministro de fe designado por el árbitro, sin perjuicio de las inhabilidades que puedan hacer valer las partes, y que se denomina actuario. (Art. 632 C. P. C.)

Son ministros de fe los secretarios, los receptores y los notarios. Excepcionalmente, puede ser ministro de fe cualquier persona siempre que en el lugar en que se siga el juicio no exista ministro de fe o, de existir, se encuentre inhabilitado.

Cuando el árbitro deba practicar diligencias fuera del lugar en que se siga el juicio, puede intervenir otro ministro de fe o un actuario designado por el árbitro y que resida en el lugar donde las diligencias deben practicarse.

c) Testigos: existe el principio fundamental de que los árbitros solo pueden tomar declaración a los testigos que voluntariamente se presten a declarar. (Art. 633 C. P. C.)

El árbitro, por ende, no puede compeler a un testigo para que concurra a declarar y, ello, pues carece de imperio.

Situación del testigo que no concurre voluntariamente a declarar: en este caso, se debe pedir, por conducto del árbitro, al tribunal ordinario correspondiente que practique la diligencia, acompañando los antecedentes necesarios para ese objeto. (Art. 633 C. P. C.)

El tribunal ordinario puede tomar él mismo la declaración al testigo, decretando las medidas de apremio pertinentes; o, cometer la diligencia al mismo árbitro asistido por un ministro de fe. (Art. 633 C. P. C.)

d) Exhortas: cada vez que el árbitro necesite pedir la colaboración del tribunal ordinario, le dirigirá la comunicación que corresponda acompañando los antecedentes necesarios. (Art. 633 C. P. C.)

Ejemplos: examen de testigos, práctica de diligencias, etc.

e) Pluralidad de árbitros: si los árbitros son dos o más, todos ellos deben concurrir al pronunciamiento de la sentencia y a cualquier acto de substanciación del juicio, a menos que las partes acuerden otra cosa.

Si los árbitros no se ponen de acuerdo, se reúne con ellos el tercero, si lo hay, y la mayoría dictará resolución. Los árbitros acuerdan la sentencia en la forma prevista para los acuerdos en los Tribunales Colegiados.

En el caso de no existir mayoría en el pronunciamiento de la sentencia o de otra resolución, hay que distinguir si la resolución es o no apelable.

Si no es apelable y se trata de arbitraje voluntario: queda sin efecto el compromiso.

Si no es apelable y se trata de arbitraje forzoso: se deben nombrar otros árbitros.

Si la resolución es apelable: cada opinión se estima como resolución distinta y se elevan los autos al tribunal de alzada para que resuelva como sea de derecho. (Art. 631C. P. C.).

f) Recursos: las sentencias son susceptibles de apelación y casación en la forma y en el fondo.

Conoce de los recursos, el tribunal ordinario que corresponda, salvo que para conocer de los recursos de hubiere establecido un tribunal arbitral de derecho.

Las partes mayores de edad, pueden renunciar a cualquier recurso.

g) Cumplimiento de las resoluciones: al respecto es menester efectuar las siguientes distinciones:

1ª. Resoluciones que no sean sentencia definitiva: corresponde al árbitro ordenar su ejecución. (Art. 635 C. P. C.)
2ª. Resoluciones que sean sentencia definitiva:

-Si el plazo para el que fue nombrado el árbitro está vencido: ante el tribunal ordinario que corresponda.
-Si el plazo para el que fue nombrado el árbitro no está vencido: se puede recurrir al árbitro que la dictó o al tribunal ordinario.

Excepción: cuando el cumplimiento de cualquier resolución arbitral exija procedimientos de apremio o empleo de otras medidas compulsivas o cuando afecten a terceros que no sean parte en el juicio, debe ocurrirse a la justicia ordinaria para la ejecución de lo resuelto.


B. ARBITROS ARBITRADORES


Son aquellos que fallan de acuerdo a la prudencia y a la equidad, y no están obligados a guardar en sus procedimientos y en sus fallos, otras normas que aquellas que las partes les dictaren, y si nada han establecido, aquellas normas señaladas en el Código de Procedimiento Civil.

a) Tramitación

Los árbitros arbitradores no están obligados a guardar en sus procedimientos y en su fallo, otras reglas que las que las partes hayan expresado en el acto constitutivo del compromiso.

Si las partes nada han expresado, el árbitro debe guardar normas mínimas de procedimiento, que son las siguientes:

1. Oír a los interesados reunidos o por separado, si lo primero no es posible. (Art. 637C.P.C.);
2. Recibir y agregar al proceso los instrumentos que les presenten las partes (Art. 637 C. P. C.);
3. Recibir la causa a prueba, si es necesario (Art. 638 C. P. C.);
4. Practicar las diligencias que estime necesarias para el conocimiento de los hechos (Art. 637 C. P. C.);
5. Practicar solo o con un ministro de fe, según lo estime conveniente, los actos de substanciación que decrete en el juicio (Art. 639 C. P. C.);
6. Consignar por escrito los hechos que pasen ante él y cuyo testimonio le exijan los interesados, si son necesarios para el fallo (Art. 637 C. P. C.); y
7. Dictar su fallo en el sentido que la prudencia y la equidad le dicten. (Art. 637 C. P. C).

b) Contenido de la sentencia

1° La designación de las partes litigantes;
2° La enunciación breve de las peticiones deducidas por el demandante;
3° Igual enunciación de la defensa alegada por el demandado;
4° Las razones de prudencia o equidad que sirven de fundamento a la sentencia; y
5° La decisión del asunto controvertido. (Art. 640 C. P. C.)

c) Recursos

1. Apelación: procede solo cuando las partes, en el instrumento que constituyen el compromiso, expresan que se reservan el recurso para ante otros árbitros de ese carácter y designaren a las personas que han de desempeñar el cargo. (Art. 239 C. O. T.).

2. Casación en la forma: procede y conoce de él el tribunal ordinario que corresponda, salvo que las partes hubieren renunciado al mismo o lo hubieren sometido al conocimiento de otro tribunal arbitral.

3. Casación en el fondo: no procede pues nunca habrá infracción de ley.
d) Cumplimiento de las resoluciones.

Se aplican las mismas normas que proceden para los árbitros de derecho.

C. ARBITROS MIXTOS


Son aquellos que, en la tramitación, se sujetan a las normas de los árbitros arbitradores, y en el fallo, a las normas de los árbitros de derecho.
En consecuencia, se aplican las normas analizadas para los otros árbitros.

2. JUICIO DE PARTICION DE BIENES


La partición de bienes resulta procedente cada vez que se está en presencia de una comunidad.

En cuanto a la forma de efectuar las particiones, existen las siguientes:

1) Por el causante o testador, tratándose de una comunidad hereditaria;
2) Por los partícipes de común acuerdo; y
3) Por un juez partidor.

En los dos primeros casos, se originan actos jurídicos distintos, desprovistos de contenido jurisdiccional.

En cambio, en el tercer caso, se origina un juicio de partición de bienes, el que será objeto de nuestro estudio.

Los Juicios de Partición de Bienes son aquellos que tienen por objeto dividir, es decir, liquidar una comunidad de bienes entre los diversos comuneros, entregando a cada uno de ellos lo que le corresponda según su derecho o cuota en la masa común.

El presupuesto previo de estos juicios es la existencia de urna comunidad.

Si existe controversia acerca de la existencia de la comunidad o acerca del derecho o cuota de los comuneros sobre la cosa común, esas materias deben ser resueltas por la justicia ordinaria, en forma previa a la partición.

A. IMPORTANCIA


Estos juicios tienen importancia pues no solo se aplican respecto de las comunidades que se pretende dividir, sino que, también se aplican a los siguientes casos:

1° Liquidaciones de comunidades hereditarias;
2° Liquidación de la sociedad conyugal disuelta (1776 C. C.);
3° Liquidación de las sociedades civiles y comerciales disueltas, con excepción de las sociedades anónimas (Arts. 2064 y 2115 C. C.); y
4° Liquidaciones de comunidades originadas de un cuasi contrato (Art. 2313 C. C.)


B. CARACTERISTICAS


1° Son de arbitraje forzoso, es decir, solamente pueden ser conocidos por la justicia arbitral (Art. 227 C. O. T.);
2° Son juicios en que la voluntad de las partes tiene enorme influencia pues prima sobre la voluntad del juez;
3° son juicios dobles en el sentido que cada interesado desempeña, al mismo tiempo, el rol de demandante y el de demandado;
4° Son juicios universales pues comprenden la totalidad del patrimonio de una persona; y
5° Son juicios que no tienen una tramitación preestablecida pues se desarrollan en los comparendos que sean necesarios para cumplir el objeto de los mismos.

C. TRIBUNAL COMPETENTE


El tribunal llamado a conocer del juicio de partición de bienes, en primera instancia, está constituido por el juez y por un actuario.

a) Nombramiento del juez


El juez partidor puede ser nombrado:

1. Por el causante o testador, en un instrumento público o en el testamento, y obviamente en el caso de comunidades hereditarias. (Art. 1324 C. C.)
Este juez puede ser cambiado de común acuerdo por los interesados (Art. 241 C. O. T.)

2. Por los coasignatarios de común acuerdo: éste nombramiento se efectúa en la misma forma en que se nombran los peritos (Art. 646 C. P. C.); y

3. Por la justicia ordinaria, si no existe acuerdo entre los interesados. (Arts.1324 y 1325 C. C. y 646 C. P. C.)

El actuario, quien actúa como ministro de fe, es designado por el juez partidor y el nombramiento debe recaer en un Secretario de los Tribunales Superiores de Justicia, en un Notario, o en el Secretario de un Juzgado de Letras. (Art. 648
C. P. C.)

El juez partidor queda investido de su cargo por la aceptación del cargo y el juramento. (Art. 1328 C. C.)

b) Tiempo


El tiempo que la ley, el testador o las partes concedan al partidor para el desempeño de su cargo se cuenta desde la aceptación del cargo, deduciéndose el tiempo durante el cual, por la interposición de recursos o por otra causa, el partidor haya estado totalmente interrumpido del cargo.

El plazo legal que tiene el partidor es de 2 años, pudiendo los coasignatarios ampliar o restringir ese plazo aun en contra de la voluntad del testador. Este, no puede ampliar ese plazo legal. (Arts. 235 C. O. T., 647 C. P. C. y 1332 C. C.)

c) Naturaleza del partidor


El partidor es un árbitro y, por regla general, árbitro de derecho. Sin embargo, las partes mayores de edad y libres administradoras de sus bienes pueden darle la calidad de árbitro arbitrador. (Art. 648 inciso 2° C. P. C.).

d) Competencia del partidor


Existen asuntos de competencia exclusiva del partidor; asuntos de los que jamás puede conocer; y asuntos que puede conocer él o la justicia ordinaria.
1. Asuntos de competencia exclusiva: todas las cuestiones relativas a la formación e impugnación de inventarios y tasaciones, a las cuentas de los albaceas, comuneros y administradores de los bienes comunes y todas las demás que la ley especialmente le encomiende o que, debiendo servir de base para la partición, la ley no someta de manera expresa al conocimiento de la justicia ordinaria. (Art. 651 C. P. C.).

2. Asuntos que jamás puede conocer: todas las controversias acerca de la existencia de la comunidad o acerca del derecho o cuota de los comuneros sobre la cosa común, las controversias sobre derechos en la sucesión, desheredamientos, etc. (Art. 1330 C. C.).

3. Asuntos que puede conocer el partidor o la justicia ordinaria: son aquellas materias que la ley dispone, tales como, los artículos 651 inciso primero, 653 inciso primero y 656 del C. P. C.).

e) Ejecución de las sentencias


Para la ejecución de la sentencia definitiva se puede recurrir al partidor que la dictó, si no está vencido el plazo de su nombramiento, o al tribunal ordinario correspondiente, a elección del que pide el cumplimiento.

Tratándose de otras resoluciones: corresponde al partidor ordenar su ejecución.

Por excepción cuando el cumplimiento de las resoluciones exija procedimientos de apremio o el empleo de otras medidas compulsivas o cuando haya de afectar a terceros que no sean parte en la partición, debe recurrirse a la justicia ordinaria. (Arts. 648 inciso 1° en relación con el artículo 635)

D. PROCEDIMIENTO


1. Las materias sometidas a conocimiento del partidor se ventilan en audiencias verbales, levantándose las actas respectivas.

También pueden plantearse solicitudes escritas cuando la naturaleza e importancia de las cuestiones debatidas así lo exijan. (Art. 649 C. P. C.)

2. Las audiencias pueden ser ordinarias y extraordinarias.

Las primeras, son aquellas fijadas para días determinados por las partes. Las extraordinarias, son aquellas realizadas fuera de esos días y deben notificarse a todos los que tengan derecho a concurrir. (Art. 650 C. P. C.)

3. El partidor puede fijar plazo a las partes para que formulen sus peticiones, las que se tramitan separadamente, con audiencia de todos los interesados, sin paralizar la competencia del partidor y pueden fallarse durante el juicio o en definitiva. (Art. 652 C. P. C.)


E. OTROS ASPECTOS DEL PROCEDIMIENTO


1. Administración de los bienes comunes

A esta forma de administración se le llama administración proindiviso (por dividir, bienes por dividir) y puede conocer de ella la justicia ordinaria o el partidor.

Conoce la justicia ordinaria mientras no se constituye el juicio particional o cuando falta el partidor, y a ella corresponde decretar la forma en que deben administrarse los bienes comunes y nombrar administradores, si no se ponen de acuerdo los interesados. (Art. 653 C. P. C.)

Organizado el juicio y mientras el partidor conoce de él, a él le corresponde conocer de tales asuntos.

Cualquier interesado puede pedir el nombramiento de administradores, para lo cual el tribunal cita a comparendo el que se celebra solo con los que concurran.

No estando todos presentes, solo pueden acordarse, por mayoría absoluta de los concurrentes que representen a lo menos la mitad de los derechos de la comunidad, o por resolución del tribunal a falta de mayoría alguna de las medidas siguientes:

a) Nombramiento de administradores;
b) Fijación de salarios, atribuciones y deberes de los administradores;
c) Determinación del giro que deba darse a los bienes comunes durante la administración y el máximo de gastos; y
d) Fijación de las épocas que deben rendirse cuentas. (Art. 654. C. P. C.)

2. Derechos de los acreedores sobre los bienes comunes
Los terceros acreedores que tengan derechos sobre los bienes comunes pueden ocurrir ante el partidor o ante la justicia ordinaria. (Art. 656 C. P. C.)

3. Adjudicación de los bienes comunes

La adjudicación es el acto por el cual, en un juicio particional, se entrega a un comunero un bien poseído proindiviso, pasando el adjudicatario a ser su dueño exclusivo.

La adjudicación, no obstante lo señalado en el artículo 703 C. C., no es un título traslaticio de dominio, sino que, un título declarativo, de acuerdo a los arts. 718 y 1344 C. C.

Los comuneros tienen derecho durante el juicio particional a efectuar adjudicaciones con determinados requisitos.
4. Licitación de los bienes comunes

Consiste en la venta en pública subasta, que efectúa el partidor, de los bienes comunes, muebles o inmuebles.

5. Fallo particional

El fallo particional se denomina laudo y ordenata.

El laudo, es la sentencia propiamente tal, que resuelve los puntos de hecho y de derecho que deben servir de base para la distribución de los bienes comunes y debe cumplir con los requisitos de las sentencias del artículo 170 del C. P. C.

La ordenata es aquella parte del fallo en que se hacen los cálculos numéricos necesarios para la distribución de los bienes comunes.

La notificación del laudo y ordenata se entiende practicada desde que se notifique a las partes el hecho de su pronunciamiento, salvo que se requiera aprobación de la justicia ordinaria. (Art. 664 C. P. C.)

En este caso, se entiende notificado cuando se pone en conocimiento de las partes la resolución del juez que aprueba o modifica el laudo y ordenata.

Los interesados pueden imponerse del contenido del laudo y ordenata en la oficina del actuario, debiendo deducir los recursos a que haya lugar dentro del plazo de 15 días. En contra de esa resolución, proceden todos los recursos ordinarios.

Cuando la justicia ordinaria deba aprobar la partición, el término para apelar es de 15 días y se cuenta desde que se notifique la resolución del juez que aprueba o modifique el fallo del partidor. (Art. 666 C. P. C.)

6. Casos en que se requiere la aprobación del fallo particional por la justicia ordinaria

La justicia ordinaria interviene siempre que en la división de la masa de bienes o de una porción de ella, tengan interés:

a) Personas ausentes que no hayan nombrado apoderado; y
b) Personas bajo tutela o curaduría. (Art. 1342 C. C.)

En cuanto al plazo para que actúe la justicia ordinaria, no lo hay, pero, el laudo y ordenata no quedará ejecutoriado.

Respecto de la tramitación que debe seguirse, el juez oye al Defensor Público y luego resuelve teniendo en cuenta si se resguardan o no los intereses de las personas señaladas.

7. Honorarios del partidor

En el laudo el partidor puede fijar sus honorarios y cualquiera que sea la cuantía hay derecho a reclamar de ella.
La reclamación se debe interponer en la misma forma y plazo que la apelación y es resuelta por el tribunal de alzada en única instancia, a diferencia de la apelación que será resuelta en segunda instancia.

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