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Juicios de Hacienda

CONCEPTO DE JUICIOS DE HACIENDA


Son aquellos en que tiene interés el Fisco y cuyo conocimiento corresponde a los tribunales ordinarios de justicia.

Que tenga interés el Fisco, implica que él sea parte en el juicio.

Respecto de otros juicios en que sea parte el Fisco pero no conozcan de ellos los tribunales ordinarios, no son de hacienda. Por ejemplo, si en una causa conocida por un tribunal del trabajo es parte el Fisco, ese asunto no es un juicio de hacienda pues es conocido por un tribunal especial y el Código exige que la causa sea conocida por un tribunal ordinario.


1. TRIBUNAL COMPETENTE


En primera instancia, la competencia corresponde a:

1. Juzgado de Letras de asiento de Corte, si el Fisco es el demandado, sin importar la cuantía;
2. Juzgado de Letras de asiento de Corte o al del domicilio del demandado, cualquiera sea la acción deducida, si el Fisco es demandante. (Art. 48 C. O. T.)

2. PROCEDIMIENTOS DECLARATIVOS


Los juicios en que tenga interés el Fisco y cuyo conocimiento corresponda a los tribunales ordinarios, se substancian siempre por escrito, con arreglo a los trámites establecidos para los juicios del fuero ordinario de mayor cuantía, con algunas modificaciones. (Art. 758 C. P. C.)

Antes de estudiar esas modificaciones, es preciso aclarar la norma anterior:

a) Con respecto a la frase que "siempre por escrito": ella no significa que en aquellos juicios en que tenga interés el Fisco no pueda aplicarse el juicio sumario, que es verbal, pues en éste, las partes pueden presentar minutas escritas; y

b) Con respecto a la frase "trámites establecidos para los juicios del fuero ordinario": no implica que siempre deba emplearse el procedimiento del juicio ordinario, ya que cuando la ley habla del "fuero ordinario", se está refiriendo a las reglas generales de los procedimientos comunes de mayor cuantía.

El Fisco, por ende, puede actuar como demandante o demandado en juicios sumarios, querellas posesorias, juicios de arrendamiento, etc.

c) Modificaciones que la ley establece para los juicios de hacienda:

1. Si se aplica el juicio ordinario, se omiten los escritos de réplica y dúplica siempre que la cuantía del negocio no pase de 500 U. T. M. (Art. 749);

2. Consulta de la sentencia definitiva: toda sentencia definitiva pronunciada en primera instancia y que no se apele, debe elevarse en consulta a la Corte de Apelaciones respectiva, previa notificación a las partes, siempre que sea desfavorable al interés fiscal. (Art. 751)

Una sentencia es desfavorable al interés fiscal cuando no acoge totalmente la demanda del Fisco o su reconvención y cuando no rechace en todas sus partes la demanda o la reconvención deducida en contra del Fisco.

Ahora bien, la sentencia debe consultarse aun cuando se haya apelado de ella y, posteriormente, la apelación termine por un modo que no sea la dictación de la sentencia pues, si así no fuese, se burlaría la norma ya que bastaría con apelar y después desistirse de la apelación para evitar la consulta.

3. Tramitación de la consulta

a) Notificación a las partes: si la sentencia no es apelada se elevan los autos en consulta a la Corte "previa notificación a las partes", la cual se efectúa de acuerdo a la regla general por el estado diario;

b) Cuenta: recibidos los autos en secretaría, el tribunal ordena dar cuenta para el solo efecto de ponderar si la sentencia se encuentra ajustada a derecho. (Art. 751)

Las consultas son distribuidas por el Presidente de la Corte, mediante sorteo, entre las salas en que ella esté dividida. (Art. 751 inciso final)
Si la sentencia no merece reparos: la Corte la aprueba sin más trámites.

Si la sentencia merece reparos: retiene el conocimiento del negocio señalando, en su resolución, los puntos que le merecen duda y ordena traer los autos en relación.

La vista de la causa se efectúa por la misma Sala que retuvo el conocimiento del asunto y se limita estrictamente a los puntos de derecho indicados en la resolución.

3. PROCEDIMIENTO EJECUTIVO


1. Ejecutoriada la sentencia, el tribunal remitirá oficio al Ministerio que corresponda, adjuntando fotocopia o copia autorizada de las sentencias de primera y de segunda instancia, con certificación de estar ejecutoriada; (Art. 752)

2. Toda sentencia que condene al Fisco a cualquiera prestación, debe cumplirse dentro de los 60 días siguientes a la fecha de recepción del oficio señalado mediante decreto expedido a través del Ministerio respectivo.

La fecha de recepción del oficio se acredita mediante certificado del ministro de fe que lo ha entregado en la Oficina de Partes del Ministerio o, si se hubiere enviado por carta certificada, transcurridos 3 días desde su recepción por el correo;

3. En el proceso se debe certificar el hecho de haberse remitido el oficio y se agregará al expediente fotocopia o copia autorizada del mismo.

4. En caso que la sentencia condene al Fisco a prestaciones de carácter pecuniario, el decreto de pago debe disponer que la Tesorería incluya en el pago el reajuste e intereses que haya determinado la sentencia y que se devenguen hasta la fecha del pago efectivo;

5. En los casos en que la sentencia no haya dispuesto el pago de reajuste y siempre que la cantidad ordenada pagar no se solucione dentro de los 60 días señalados, esa cantidad se reajustará con la variación que haya experimentado el I. P. C. entre el mes anterior a aquel en que quedó ejecutoriada la sentencia y el mes anterior al del pago efectivo. (Art. 752)

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