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Derecho Procesal Penal - 2 Tomos - Cristián Maturana Miquel - Raúl Montero López

Derecho Procesal.


Título: Derecho Procesal Penal - 2 Tomos
Autor: Cristián Maturana Miquel - Raúl Montero López
Edición: Primera. Actualizado al año 2010.
Número de Tomos: Dos (2).
Tipo: Formato .PDF

Extracto:

In memoriam

Constituye un hecho público y notorio en todas las Universidades, que dentro de ellas nos encontramos con profesores y Maestros.

Los primeros, los profesores, sólo imparten sus clases, algunos ocasionalmente ocupan cargos administrativos, pero, en general, todos pasan por sus aulas sin dejar una huella profunda que trascienda en forma fructífera en el tiempo.

Los Maestros son seres de excepción. Se dan de tiempo en tiempo, puesto que no se limitan a la mera actividad académica, sino que nos enseñan sobre la vida y nos impulsan a vivir. Nos forman como personas. Dejan muchos discípulos entre sus alumnos, y forman a muchos más profesionales que trabajan leal y afanosamente por su progreso personal y el del país. Ellos se destacan por la claridad, señorío y elegancia de su enseñanza y por la profundidad e inteligencia de sus contenidos. Son reconocidos por sus pares, respetados por sus colegas, sigilosamente admirados por los jueces en cuanto a sus tesis sostenidas, y consultados por los políticos para la toma de sus decisiones. Los Maestros poseen Cátedras, que trascienden en el tiempo y se añoran cuando se ausentan.

Estos autores fuimos alumnos de Mario Mosquera Ruiz en diversos instantes de su vida, y por ello testigos presenciales de la concurrencia de todos esos méritos que nos permite calificarlo y recordarlo como un verdadero Maestro.

Hemos optado por dedicarle este trabajo actualizado sobre el nuevo sistema procesal penal por muchas razones, pero, en apretada síntesis, podemos sólo reseñar algunas.

En primer lugar, por una pequeña anécdota, que nos enseña que siempre se debe luchar por las convicciones personales, cuando ellas conducen al logro de fines superiores, pero respetando siempre a los semejantes.

Siendo Decano de la Facultad de Derecho, uno de los autores concurrió a las oficinas del Decanato a tomarse el cafecito de la mañana y conversar como tantas veces acerca de la vida, el fútbol, el derecho y otros menesteres. En esa oportunidad, le comentó que en el Departamento de Derecho Procesal se haría una declaración crítica sobre un proyecto que pretendía instaurar un nuevo sistema procesal en Chile. Frente a ese comentario, el Decano Mosquera le señaló que él personalmente iba a apoyar incondicionalmente el nuevo sistema procesal penal, porque el anterior estaba colapsado y no respondía a los tiempos modernos. Sin perjuicio de ello, ese Departamento, como instancia independiente, podía efectuar las declaraciones que estimara pertinentes. La historia nos enseñó quién tenía la razón.

En segundo lugar, porque uno de los rasgos más característicos de Mario Mosquera Ruiz fue su gran humanidad, que le permitía acoger, conversar, escuchar y oír a las personas, haciendo sus mejores esfuerzos para solucionarle los problemas cuando era posible, pero siempre brindándole un apoyo para muchas veces hacerle a su interlocutor, a lo menos, más llevadera su existencia.

Pensamos que el nuevo sistema procesal penal tiene como rasgo más esencial su humanidad, que conduce en la medida de lo posible a no castigar, para saber que hay que castigar.

Los Maestros se distinguen de los profesores en que aquéllos centran su conducta en enseñar más que en castigar, y luchan por los valores más que por los triunfos personales y pertenencias materiales, ambos siempre de efímera duración. Pensamos que un sistema procesal penal que ampare a todos los ciudadanos y no los afecte en sus derechos como víctimas e imputados, más allá de lo imprescindiblemente necesario, daría muestra de los signos de humanidad que nos enseñan los Maestros.

Finalmente, hemos elegido dedicarle esta obra, porque no ha existido ningún período en la historia en que nuestra literatura en las materias del derecho procesal, y particularmente en el derecho procesal penal, haya generado mayores libros, revistas y artículos, más cursos, tantas capacitaciones, charlas, conferencias y diplomados como podamos imaginar, por los más diversos autores y en los distintos lugares del país.

Los Maestros siempre nos enseñan que es importante alegrarse muchas veces, más que por los logros personales alcanzados, por los triunfos obtenidos por aquellos a quienes forman. Los maestros se deleitan cuando ven que fluyen en forma torrencial un gran número de ideas, de obras, debates, que permitan enriquecer la cultura de un país y no recelan mayormente de ello.

Esta obra persigue que cuando se discuta del tema, y en particular ahora que nos acercamos al cumplimiento de una década en que un día 16 de diciembre de 2000, en la localidad de Vicuña, se diera oficialmente la partida del sistema procesal penal en la IV Región, esté presente la imagen de Mario Mosquera Ruiz, porque mucho del esquema seguido en la obra lo aprendimos de las clases por él impartidas, correspondiendo los errores y omisiones a estos autores por no haber sabido aprehender debidamente lo enseñado.

Esta obra se escribió pensando en los alumnos, más que en los profesores, abogados y jueces. Dedicamos especialmente esta obra a los alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, porque a ellos se dirigieron mayormente las enseñanzas de Mario Mosquera Ruiz, quienes lo reconocieron brindándole honores en las afueras de nuestra querida Facultad en su paso hacia su última morada un martes 30 de marzo de 2010.

En la obra muchas veces nos limitamos a reseñar brevemente sólo las materias más trascendentes del nuevo sistema procesal penal, pero citando los autores, fallos y demás antecedentes a los cuales pueden acudir los lectores para una mayor profundidad respecto de ellas.

A los que se incluyeron y pudieron no ver reflejadas adecuadamente sus ideas, nuestras excusas; a los que no incluimos por nuestra ignorancia o falta de espacio, les solicitamos indulgencia. En todo caso, creemos que esta obra sólo será un mero instrumento que idealmente podrá contribuir a ver en mejor forma el camino, pero éste siempre deberá ser recorrido personalmente por sus lectores, que tendrán mayor o menor claridad si han tenido Maestros en sus vidas y han podido aprehender conocimientos de sus enseñanzas.

Sabemos que existen muchas otras obras en la materia de gran calidad. Sin embargo, la riqueza de la enseñanza no radica en las visiones únicas, sino en la multiplicidad de opiniones, de las cuales las vertidas en este libro no pretenden ser sino una más.

Por todas las razones anteriores, y por muchas más, como fueron aquellas señaladas en los funerales por parte del Rector de nuestra Universidad, don Víctor Pérez, el Decano de nuestra Facultad, don Luis Ortiz, y en la misa fúnebre su verdadero hijo putativo, el abogado Ignacio Verdugo, le dedicamos esta obra a Mario Mosquera Ruiz a días de su muerte, homenaje al cual estamos seguros se sumarán tanto sus familiares como los numerosos amigos, abogados, profesores, alumnos, secretarias y trabajadores que conociera en los más diversos lugares en los cuales trabajó, desempeñó sus labores docentes y en que ejerciera su profesión.

Este testimonio y dedicatoria no es más que nuestra muestra de gratitud y reconocimiento, para así idealmente poder entre todos dejar un testimonio más, e idealmente significativo, que nos recuerde siempre la humanidad y enseñanzas de Mario Mosquera Ruiz, lo que se testimonió por lo demás con su designación de profesor Emérito de nuestra Universidad con meses de antelación a su muerte.

Sus enseñanzas esperamos nos permitan a todos construir un Chile mejor en el año de la conmemoración del Bicentenario y permitimos prontamente superar el trago amargo que nos deparara el terremoto del pasado febrero que lo asolara.

En último término, especialmente significativo esperamos sea que con esta publicación se pueda iniciar en nuestro país una nueva colección de obras dedicada fundamentalmente a los estudiantes, contribuyendo con ello a mejorar nuestra cultura universitaria nacional, como hubiera sido el deseo de quien tanto contribuyera a la formación de muchas generaciones de alumnos, hoy abogados, que egresáramos de las aulas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

LOS AUTORES

Santiago, mayo de 2010.

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