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Etapa de Juzgamiento en Materia Penal

ETAPA DE JUZGAMIENTO


El juez de garantía debe hacer llegar el auto de apertura del juicio oral al tribunal competente, dentro de las 48 horas siguientes a su notificación.

El juez de garantía, asimismo, debe poner a disposición del tribunal de juicio oral en lo penal a las personas sometidas a prisión preventiva o a otras medidas cautelares personales.

Una vez distribuida la causa, cuando proceda, el Juez Presidente de la sala respectiva procederá de inmediato a decretar la fecha para la celebración de la audiencia del mismo, la que debe tener lugar no antes de 15 ni después de 60 días desde la notificación del auto de apertura del juicio oral.

En su resolución, el Juez Presidente indicará también el nombre de los jueces que integrarán la sala, y con la aprobación del Juez Presidente del Comité de Jueces, convocará a un número de jueces mayor de tres para que la integren, cuando existan circunstancias que permitan presumir que con el número ordinario no se podrá dar cumplimiento a lo exigido en el artículo 284, esto es, a la presencia ininterrumpida de los jueces que integran el tribunal. (Art. 17 C.O.T. y Art. 76 inciso final C.P.P.)

Por último, el Juez Presidente ordena que la citación a la audiencia a todos quienes deban concurrir a ella. El acusado debe ser citado con, a lo menos, 7 días de anticipación a la realización de la audiencia, bajo los apercibimientos previstos en los artículos 33 y 141, inciso 4°. (Detención, prisión preventiva, etc.)


A. PRINCIPIOS DEL JUICIO ORAL


El Código consagra diversos principios del juicio oral que dicen relación con su continuidad (Arts. 282 y 283); con la presencia ininterrumpida de los jueces y del ministerio público (Art. 284); con la presencia del acusado (Art. 285); la presencia del defensor en el juicio oral (Arts. 286 y 287); la ausencia del querellante o de su apoderado en el juicio oral (Art. 288); con la publicidad de la audiencia del juicio oral ( Art. 289); con los incidentes en la audiencia (Art. 290); y con la oralidad. (Art. 291)

B. LA PRUEBA


1. Oportunidad para la recepción de la prueba: la prueba que haya de servir de base a la sentencia, debe rendirse durante la audiencia del juicio oral, salvo las excepciones expresamente previstas en la ley, como sucede con la prueba anticipada.

En estos últimos casos, la prueba debe ser incorporada en la forma establecida en las normas sobre el desarrollo del juicio oral. (Art. 296)

2. Libertad de prueba: todos los hechos y circunstancias pertinentes para la adecuada solución del caso sometido a enjuiciamiento pueden ser probados por cualquier medio producido e incorporado en conformidad a la ley. (Art. 295)

En este orden de ideas, se permite la acreditación por cualquier elemento idóneo, pudiéndose admitir como pruebas películas, fotografías, videograbaciones, etc., y, en general, cualquier medio apto para producir fe; y el tribunal determinará la forma de su incorporación al procedimiento, adecuándola, en lo posible, al medio de prueba más análogo. (Art. 323)

3. Limitaciones a la prueba: el Código contempla casos de prueba que no es permitida:

a) Los medios obtenidos con infracción a los derechos y garantías constitucionales. (Art. 276);

b) Se impide substituir la declaración de testigos y peritos por la lectura de los registros en que consten anteriores declaraciones o documentos, con la excepción de la ayuda de memoria. (Art. 329);

c) Es prohibido dar lectura a los registros y demás documentos que den cuenta de diligencias o actuaciones realizadas por la Policía o el Ministerio Público (Art. 334); y

d) Se impide incorporar como medios de prueba al juicio oral antecedentes relativos a las salidas alternativas o relacionados con la tramitación del procedimiento abreviado. (Art. 335)

4. Valoración de la prueba: el sistema del Código consiste en que los tribunales apreciarán la prueba con libertad, pero no pueden contradecir los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los conocimientos científicamente afianzados.

En consecuencia, se consagra el sistema de la "sana crítica", a pesar de que se hable de apreciar la prueba con libertad, y ello, por cuanto los jueces no pueden contradecir los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los conocimientos científicamente afianzados. (Art. 297)

La única prueba que puede ser valorada es la que se rinde en el juicio oral. (Arts. 296 y 340)

5. Prueba de las acciones civiles: se sujeta a las normas civiles en cuanto a la determinación de la parte que debe probar; y al Código en cuanto a su procedencia, oportunidad, forma de rendirla y apreciación de su fuerza probatoria. (Art. 324)

C. LOS MEDIOS DE PRUEBA EN PARTICULAR


En este aspecto, se debe distinguir entre medios de prueba no regulados expresamente y entre medios de prueba regulados en forma expresa.

Estas normas se contienen en los artículos 298 al 323, los cuales son de aplicación a cualquier etapa del procedimiento.

1. Medios de prueba no regulados expresamente: pueden admitirse como pruebas, películas cinematográficas, fotografías, fonografías, video grabaciones y otros sistemas de reproducción de la imagen o del sonido, versiones taquigráficas y, en general, cualquier medio apto para producir fe y el tribunal determinará la forma de su incorporación al procedimiento, adecuándola, en lo posible, al medio de prueba más análogo. (Art. 323)

2. Medios de prueba regulados en forma expresa: el Código regula, en forma expresa, diversos medios de prueba.

Así, alude a las declaraciones del imputado quien tiene derecho del acusado a no prestar declaración y consagra el carácter de medio de defensa de la declaración del acusado. (Art. 326,327 ,330 ,331 letra b), 332 y 338)

La prueba de testigos es la prueba por excelencia del juicio oral, y como el sistema es de libre valoración de la prueba, no existen testigos inhábiles y la institución de las tachas desaparece. De esta forma, toda persona que tenga información sobre el caso, incluso la víctima y el acusado, son hábiles para declarar.

En el procedimiento penal no existen testigos inhábiles. Sin perjuicio de ello, los intervinientes pueden dirigir al testigo, preguntas tendientes a demostrar su credibilidad o falta de ella, la existencia de vínculos con alguno de los intervinientes que afecten o puedan afectar su imparcialidad, o algún otro defecto de idoneidad.

A su tumo, se regula la prueba pericial y, la mayor o menor fuerza probatoria que el tribunal le dé al informe pericial, depende de la mayor o menor credibilidad que los jueces otorguen a las declaraciones prestadas ante ellos y a su idoneidad profesional.

El informe de peritos procede en los casos determinados por la ley y siempre que para apreciar algún hecho o circunstancia relevante para la causa sean necesarios o convenientes conocimientos especiales de una ciencia, arte u oficio.

Además, el ministerio público y los demás intervinientes pueden presentar informes elaborados por peritos de su confianza y solicitar que éstos sean citados a declarar al juicio oral, acompañando los comprobantes que acrediten la idoneidad profesional del perito.

La inspección personal del tribunal fue eliminada durante la investigación, pues pierde razón de ser en el nuevo procedimiento, en que los jueces solamente juzgan sobre la base de las pruebas que les presentan el acusador y el defensor.

Sin embargo, el medio probatorio no se encuentra totalmente excluido en el Código pues, en alguna ocasión puede ser útil para el tribunal oral constituirse en algún lugar para reconocerlo, durante la audiencia. (Art. 337)

En cuanto a los documentos, objetos y otros medios, se termina con la distinción entre instrumentos públicos y privados y la atribución de un valor probatorio para cada uno.

Durante el procedimiento puede esgrimirse como prueba cualquier tipo de documento o acompañar cualquier clase de instrumento, pero, conserva plena vigencia el principio de que "la prueba debe rendirse en el juicio oral" (Art. 296); y la obligación consistente en que "el tribunal formará su convicción sobre la base de la prueba producida durante el juicio oral". (Art. 340)

Por ello, para que el tribunal del juicio oral pueda atribuirle alguna capacidad probatoria a los documentos, instrumentos, objetos u otros medios (grabaciones, fotografías, etc.), deben ser leídos, exhibidos, examinados o reproducidos en la audiencia.

Sobre el particular, rige lo dispuesto en el artículo 333, que impone las siguientes exigencias:

1ª. Los documentos deben ser leídos y exhibidos en el debate, con indicación de su origen;

2ª. Los objetos que constituyen evidencia deben ser exhibidos y pueden ser examinados por las partes;

3ª. Las grabaciones, los elementos de prueba audiovisuales, computacionales o cualquier otro de carácter electrónico apto para producir fe, se reproducirán en la audiencia por cualquier medio idóneo para su percepción por los asistentes;

4ª, El tribunal puede autorizar, con acuerdo de las partes, la lectura o reproducción parcial o resumida de los medios de prueba mencionados, cuando ello pareciere conveniente y se asegure el conocimiento de su contenido; y

5ª. Todos estos medios pueden ser exhibidos al acusado, a los peritos o testigos durante sus declaraciones, para que los reconozcan o se refieran a su conocimiento de ellos.

De lo expuesto se desprende que aunque la producción de la prueba a través de los documentos u objetos materiales, no es contradictoria en su origen (objetos materiales recogidos por el fiscal o la policía durante la investigación o grabaciones), su examen y reconocimiento si lo es, especialmente cuando ellos se someten al del acusado, testigos y peritos, personas a quienes la defensa y la acusación pueden dirigir preguntas y contra preguntas a fin de esclarecer el origen, la naturaleza y significación para el juicio que se realiza de la evidencia que se trata.