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Competencia

1. CONCEPTO LA COMPETENCIA


El artículo 108 del C. O. T. señala: "La competencia es la facultad que tiene cada juez o tribunal para conocer de los negocios que la ley ha colocado dentro de la esfera de sus atribuciones".

La definición del Código ha sido objeto de críticas, entre otras, por ser "incompleta", pues no sólo la ley coloca un asunto dentro de la esfera de atribuciones de un tribunal, sino que también pueden hacerlo las partes interesadas a través de la prórroga de competencia, sin perjuicio de considerar que la competencia dista mucho de ser una "facultad".

La competencia logra el buen funcionamiento del Poder Judicial y para ello divide el trabajo en la actividad jurisdiccional.

Algunos autores, definen a la competencia como la capacidad para administrar justicia en una determinada área judicial.

La competencia trae aparejada también la idea de poder-deber, pues el juez, además de aplicar la ley, (ejercicio de poder) también tiene que cumplir ciertos deberes que impone la administración de justicia.

El procesalista argentino, Hugo Alsina, señala que la "competencia es la aptitud del juez para ejercer su jurisdicción en un caso determinado”.

2. ELEMENTOS QUE DETERMINAN LA COMPETENCIA


Como es imposible en la vida práctica que un solo tribunal pueda conocer de todos los negocios judiciales que se producen en el país, se han creado distintas jerarquías de tribunales y entre ellos se reparten las atribuciones de acuerdo a las reglas de competencia.

Estas reglas tienen por objeto distribuir los distintos litigios entre los diversos tribunales.

Por otra parte, el legislador ha considerado ciertos elementos o factores, conforme a los cuales distribuye al trabajo judicial entre los distintos tribunales. Ellos son el territorio, la materia, el fuero y la cuantía.


1°. El territorio


A este elemento alude el artículo 7, según el cual, los tribunales sólo pueden ejercer su potestad en los negocios y dentro del territorio que la ley les hubiere respectivamente asignado.

Todo tribunal tiene una extensión territorial determinada, dentro de la cual debe ejercer sus funciones. De aquí que la competencia del juez se encuentra limitada por el territorio.

2°. La materia


Se puede definir la materia diciendo que es la naturaleza del negocio sometido a la decisión de un tribunal o aún, en casos especiales, el objeto o clase del mismo.

En este factor el legislador considera más bien la cosa litigiosa, que a la persona misma.


3°. El fuero


El fuero es la calidad o dignidad que tienen ciertas personas, y en cuya virtud los asuntos en que ellos tengan interés, no son conocidos por los tribunales que ordinaria o naturalmente le correspondería conocer, sino que ese conocimiento pasa a otro tribunal de superior jerarquía o a través de un procedimiento distinto.

4°. La cuantía


El artículo 115 señala que en los asuntos civiles la cuantía se determina por el valor de la cosa disputada; y en los asuntos criminales se determina por la pena que el delito lleva consigo.

Orden de aplicación de estos factores de la competencia

El primero que se examina es la cuantía. Pero ella, puede estar modificada por la materia, y ésta puede ser alterada por el fuero.

Luego de la aplicación de estos tres factores se aplica el factor territorio que va a señalar que tribunal dentro de una determinada jerarquía va a conocer el asunto.

3. CLASIFICACIONES DE COMPETENCIA


La competencia que tienen los tribunales para conocer un determinado asunto, admite distintas clasificaciones, según sea el particular punto de vista del cual se le mire:

I. ATENDIENDO A LA FUENTE: competencia natural o propia; de una competencia prorrogada y de una competencia delegada

a) Competencia natural o propia es la determinada por la ley.

b) Competencia prorrogada es aquella que las partes expresa o tácitamente le confieren a un tribunal que no es naturalmente competente para conocer de un negocio.

La prórroga de competencia emana de un acuerdo entre las partes, en virtud del cual, las partes someten el conocimiento de un asunto a la competencia de un tribunal diverso del que es naturalmente competente.

Puede referirse la prórroga tanto a un asunto ya iniciado como a uno futuro, y vale esta prórroga de competencia sólo relativa a materias civiles contenciosas;

c) "Competencia delegada" es aquella que un tribunal posee por habérsela delegado otro tribunal.

Tradicionalmente, en el estudio del Derecho Procesal se habla de la "competencia delegada", la que corresponde al concepto dado y se señala que ella se hace efectiva, en nuestro sistema procesal, a través de los exhortas o cartas rogatorias que un tribunal envía a otro encargándole la práctica de una determinada diligencia dentro de su territorio.

Sin embargo, debe considerarse que el artículo 7° del Código Orgánico dispone, en su inciso Io: "Los tribunales sólo podrán ejercer su potestad en los negocios y dentro del territorio que la ley les hubiere respectivamente asignado"; y, en su inciso segundo, señala: "Lo cual no impide que en los negocios de que conocen puedan dictar providencias que hayan de llevarse a efecto en otro territorio".

En consecuencia, no se trata que la competencia se delegue, sino que, se trata de la situación que se produce cuando un tribunal dicta una resolución que se llevará a efecto en otro territorio, lo cual se hace a través de otro tribunal, el cual, de acuerdo al artículo 71 del Código de Procedimiento Civil, "es obligado a practicar o a dar orden para que se practiquen en su territorio, las actuaciones que en él deban ejecutarse y que otro tribunal le encomiende".

Para estos efectos, el "tribunal que conozca de la causa dirigirá al del lugar donde haya de practicarse la diligencia la correspondiente comunicación, insertando los escritos, decretos y explicaciones necesarias".

No se delega competencia, entonces, pues el tribunal que cumplirá el encargo la tiene asignada por la ley.

II. ATENDIENDO A LA EXTENSION: competencia común y de competencia especial

Competencia común es la que tienen aquellos tribunales capacitados para conocer indistintamente de asuntos en materia civil y penal.

Competencia especial es aquella que faculta al tribunal para conocer sólo de determinados asuntos.

III. ATENDIENDO AL CONTENIDO: competencia contenciosa y competencia no contenciosa

Esta clasificación se efectúa considerando si existe o no contienda entre partes.

IV. ATENDIENDO AL NUMERO DE TRIBUNALES QUE PUEDEN CONOCER DEL ASUNTO: competencia privativa o exclusiva y competencia acumulativa o preventiva
Competencia privativa o exclusiva es la que habilita a un tribunal para conocer de un determinado asunto con exclusión de otro tribunal.

Por ejemplo, la Corte Suprema tiene este tipo de competencia para conocer del recurso de casación en el fondo y de la solicitud de revisión.
Competencia acumulativa o preventiva es aquella de que están dotados dos o más tribunales, pero previniendo cualquiera de ellos en el conocimiento de un asunto, cesan los demás en su competencia.

Se habla indistintamente de competencia acumulativa porque existen dos o más tribunales para conocer del mismo asunto, pero también de competencia preventiva porque en definitiva va a ser competente el que previene en el conocimiento del asunto.

V. ATENDIENDO AL GRADO EN QUE UN ASUNTO PUEDE SER CONOCIDO POR UN TRIBUNAL: competencia única, de primera y de segunda instancia

La competencia de única instancia consiste en que un asunto litigioso va a ser conocido por un sólo órgano jurisdiccional, tanto en el hecho como en el derecho, sin posibilidad de un posterior examen por un tribunal superior por la vía de la apelación.

La competencia es de primera instancia si la ley contempla la posibilidad de recurrir un fallo por la vía del recurso de apelación.

La competencia de segunda instancia es aquella en que siendo apelable una resolución, efectivamente se ha interpuesto el recurso y el superior jerárquico ha entrado a conocer del caso.

VI. ATENDIENDO A LA GENERALIDAD O PRECISION CON QUE SE DETERMINA EL TRIBUNAL COMPETENTE: competencia absoluta y competencia relativa

Competencia absoluta es aquella que determina la jerarquía del tribunal que es llamado por la ley para conocer de un negocio determinado.

Competencia relativa es aquella que permite precisar qué tribunal dentro de una determinada jerarquía es el llamado por la ley a conocer de un determinado asunto. Esta, señala que juez de letras en forma precisa va a conocer del asunto.

4. REGLAS GENERALES DE COMPETENCIA


Estas reglas, se aplican a todo tribunal sea ordinario, especial, arbitral.

Las reglas generales de la competencia son:

A. Regla de la radicación o fijeza;
B. Regla del grado o superioridad;
C. Regla de la extensión;
D. Regla de la prevención; y
E. Regla de la ejecución.

A. REGLA DE LA RADICACION O FIJEZA


Radicado con arreglo a la ley el conocimiento de un negocio ante tribunal competente, no se alterará esta competencia por causa sobreviniente. (Art. 109)

La radicación o fijeza consiste en el efecto de hacerse irrevocable la competencia de un órgano jurisdiccional para conocer de un asunto que se encuentra en la esfera de sus atribuciones, cualquiera que sean los hechos posteriores que importen modificar los elementos que se tuvieron en cuenta para determinar la competencia absoluta y relativa de ese órgano jurisdiccional.

En materia penal, la radicación se produce cuando el juzgado de garantía empieza a conocer de los hechos sin plantear una contienda de competencia.

En materia civil, la radicación se produce con la notificación legal de la demanda al demandado.

Si la demanda se presenta ante un tribunal relativamente incompetente la radicación se produce una vez contestada la demanda, sin reclamar de la incompetencia del tribunal.

Causa sobreviniente es aquella que se produce después que el asunto ha quedado radicado ante un tribunal competente.

Por ejemplo, si alguna de las partes adquiere fuero después de estar radicado el asunto, como en el caso de ser elegido Presidente de la República.

Excepciones a esta regla: la acumulación de autos; el compromiso; las visitas, etc.

B. REGLA DE LA GRADUALIDAD


Una vez fijada con arreglo a la ley la competencia de un juez inferior para conocer en primera instancia de un determinado asunto, queda igualmente fijada la del tribunal superior que debe conocer del mismo asunto en segunda instancia. (Art. 110)


C. REGLA DE LA EXTENSION


El tribunal que es competente para conocer de un asunto lo es igualmente para conocer de todas las incidencias que en él se promuevan. (Art. 111)
Lo es también para conocer de las cuestiones que se susciten por vía de reconvención o de compensación, aunque el conocimiento de estas cuestiones, atendida su cuantía, hubiere de corresponder a un juez inferior si se entablaran por separado.

D. REGLA DE LA PREVENCIÓN O DE INEXORABILIDAD


Siempre que según la ley fueren competentes para conocer de un mismo asunto dos o más tribunales, ninguno de ellos podrá excusarse del conocimiento bajo el pretexto de haber otros tribunales que puedan conocer del mismo asunto; pero el que haya prevenido en el conocimiento excluye a los demás, los cuales cesan desde entonces de ser competentes. (Art. 76 C. P. de la R. y Art. 112 C. O. T.)

E. REGLA DE LA EJECUCION


La ejecución de las resoluciones corresponde a los tribunales que las han pronunciado en primera o en única instancia. (Arts. 113 y 114)
Se trata del poder de imperio que permite a los tribunales hacer ejecutar lo juzgado ante ellos.

Esta regla admite las siguientes excepciones en que la ejecución no corresponde a dichos tribunales:

1°. La ejecución de las sentencias penales y de las medidas de seguridad previstas en la ley procesal penal es de competencia del juzgado de garantía que haya intervenido en el respectivo procedimiento penal;

2°. Los tribunales que conozcan de la revisión de las sentencias firmes o de los recursos de apelación, de casación o de nulidad contra sentencias definitivas penales, ejecutarán los fallos que dicten para su sustanciación y pueden también decretar el pago de las costas adeudadas a los funcionarios que hayan intervenido en su tramitación, reservando el de las demás costas para que sea decretado por el tribunal de primera instancia; y

3°. Siempre que la ejecución de una sentencia definitiva hiciere necesaria la iniciación de un nuevo juicio, podrá éste deducirse ante el tribunal que menciona el inciso primero del artículo precedente o ante el que sea competente en conformidad a los principios generales establecidos por la ley, a elección de la parte que hubiere obtenido en el pleito.


5. REGLAS QUE DETERMINAN LA COMPETENCIA ABSOLUTA


Competencia absoluta es aquella que determina la jerarquía del tribunal llamado a intervenir en el conocimiento de un negocio y los elementos o factores que la determinan son: cuantía, fuero y materia.

A. La cuantía


Según el artículo 115 tratándose de asuntos civiles es el valor de la cosa disputada, y en materia penal está determinada por la pena que el delito lleva consigo.

Con respecto a los asuntos criminales no hay dificultades, porque para determinar la levedad o gravedad de la pena hay que estarse a lo que prescribe el Código Penal.

En los asuntos civiles, se presentan diversas situaciones particulares, que permiten conocer el valor de la cosa disputada y hay normas de carácter complementario para la determinación de la cuantía, cuya regla general sienta el art. 115.

B. La materia


La materia es la naturaleza del asunto sometido al conocimiento del tribunal.

La cuantía puede ser modificada por la materia. Así, el inciso Io del artículo 48 del Código Orgánico, dispone que los juicios de hacienda, cualquiera sea su cuantía, son conocidos por los jueces de letras de comuna de asiento de Corte.

Los juicios de hacienda son aquellos que son conocidos por un tribunal ordinario y en los que tiene interés el Fisco.

C. Fuero


Es la calidad o dignidad que tienen ciertas personas, en cuya virtud los asuntos en que tienen interés no son conocidos por los tribunales que ordinariamente le corresponde conocer, sino por uno superior.

Puede darse tanto en materia civil o penal:

a) En materia civil


El artículo 45 señala que las causas civiles y de comercio de cuantía inferior a 10 U. T. M., corresponde que sean conocidas por un juez de letras en única instancia. Sin embargo, por el fuero, cuando en la causa aparezca alguna de las personas señaladas en la letra g), el juez conoce de la causa en primera instancia.

Tal fuero es sólo para las causas civiles y de comercio.

En virtud de este fuero, el conocimiento de las causas civiles, cuando en ellas son parte o tienen interés las personas que enumera el artículo 50 N° 2, son conocidas por un Ministro de Corte de Apelaciones.

Por otra parte, un ministro de la Corte de Apelaciones respectiva, según el tumo que ella fije, conoce en primera instancia de determinados asuntos. (Art. 50)

Hay situaciones en que, a pesar de ser parte o tener interés las personas referidas, el factor fuero no es considerado como factor o elemento para determinar una competencia absoluta, como, por ejemplo, no se considera el fuero de que gocen las partes en los juicios de minas, posesorios, sobre distribución de aguas, particiones, en los que se tramiten breve y sumariamente y en los demás que determinen las leyes; y, en los asuntos no contenciosos.

b) En materia penal


En materia penal no hay más norma que aquella que señala que si "siendo muchos los responsables de un delito hubiere entre ellos individuos sometidos a los tribunales militares y otros que no lo estén, el tribunal competente para juzgar a los que gozan de fuero juzgará también a todos los demás". (Art. 169)

Cualquier otro privilegio dejó de existir al comenzar a regir el Código Procesal Penal.


6. REGLAS QUE DETERMINAN LA COMPETENCIA RELATIVA


Ella sirve para precisar al tribunal determinado a quien le corresponde conocer de un negocio, dentro de la jerarquía de tribunales que se ha fijado a través de las reglas de competencia absoluta.

El factor determinante de la competencia relativa es el territorio, lugar geográfico donde sucede el evento que la ley considera para determinar la competencia.

A. Reglas de la competencia relativa en materia civil.


Al respecto, es preciso analizar dos situaciones:

a) Competencia relativa civil en asuntos contenciosos

Regla general: el artículo 134 del Código establece una regla general según la cual es tribunal competente el del domicilio del demandado. Sin embargo, son tantas las excepciones que se indican en los artículos siguientes, que esa regla general pasa a ser la excepción:

b) Competencia relativa en asuntos no contenciosos

Regla general: el juez competente es el del domicilio del interesado. (Art. 134)

En este caso también existen variadas excepciones, tales como la apertura de la sucesión, en que el juez del lugar en que se hubiere abierto la sucesión del difunto es el competente. (Art. 148 C. O. T. y Art. 955 C. C.)

B. Reglas de competencia relativa en materia penal


En términos generales, se puede señalar que es competente para conocer de un delito el tribunal en cuyo territorio se hubiere cometido el hecho que da motivo al juicio. El delito se considerará cometido en el lugar donde se hubiere dado comienzo a su ejecución.

El juzgado de garantía del lugar de comisión del hecho investigado conocerá de las gestiones a que diere lugar el procedimiento previo al juicio oral.

C. Competencia civil de los tribunales criminales


La acción civil que tenga por objeto únicamente la restitución de la cosa, deberá interponerse siempre ante el tribunal que conozca las gestiones relacionadas con el respectivo procedimiento penal.

Dicho tribunal conocerá también todas las restantes acciones que la víctima deduzca respecto del imputado para perseguir las responsabilidades civiles derivadas del hecho punible, y que no interponga en sede civil.

Con la excepción indicada en el primer párrafo, las otras acciones encaminadas a obtener la reparación de las consecuencias civiles del hecho punible que interpongan personas distintas de la víctima, o se dirijan contra personas diferentes del imputado, sólo podrán interponerse ante el tribunal civil que fuere competente de acuerdo a las reglas generales.

Es competente para conocer de la ejecución de la decisión civil de las sentencias definitivas dictadas por los jueces con competencia penal, el tribunal civil mencionado en el párrafo anterior. (Art. 171)

7. CUESTIONES PREJUDICIALES CIVILES


Las cuestiones prejudiciales civiles son asuntos que se suscitan en un juicio penal sobre un hecho de carácter civil que sea uno de los elementos que la ley penal estime para definir el delito que se persigue o para agravar o disminuir la pena o para no estimar culpable al autor.

Sobre estas cuestiones, el Código Orgánico dispone que si en el juicio criminal se suscita cuestión sobre un hecho de carácter civil que sea uno de los elementos que la ley penal estime para definir el delito que se persigue, o para agravar o disminuir la pena, o para no estimar culpable al autor, es el juez en lo criminal el que se pronunciará sobre tal hecho.

Excepciones: son de competencia del juez civil que corresponda, las siguientes cuestiones prejudiciales civiles:

a) Las cuestiones sobre validez de matrimonio;
b) Las cuestiones sobre cuentas fiscales; y
c) Las cuestiones sobre estado civil cuya resolución deba servir de antecedente necesario para el fallo de la acción penal persecutoria de los delitos de usurpación, ocultación o supresión de estado civil.

En todo caso, la prueba y decisión de las cuestiones civiles de que es llamado a juzgar el tribunal que conoce de los juicios criminales, se sujetarán a las disposiciones del derecho civil. (Art. 173)


8. REGLAS DEL TURNO Y DISTRIBUCION DE CAUSAS


Es de ordinaria ocurrencia que, una vez aplicadas las normas de las competencias absoluta y relativa, en una comuna o agrupación de comunas existan varios jueces de la misma jerarquía y con el mismo territorio jurisdiccional.
Frente a esa posibilidad, el legislador proporcionó reglas que determinan la distribución de causas en aquellas comunas o agrupación de comunas en cuyo territorio existan dos o más jueces con igual competencia. (Arts. 175 a 178 C. O. T.)
Por ende, la primera exigencia para que se apliquen las reglas del turno y la distribución de causas, consiste en que en el respectivo territorio jurisdiccional exista más de un juez competente.

A. LUGARES DONDE NO EXISTE CORTE DE APELACIONES


a) En las comunas o agrupaciones de comunas en donde haya más de un juez de letras el ejercicio de la competencia se divide, estableciéndose un tumo entre todos los jueces, salvo que la ley haya cometido a uno de ellos el conocimiento de determinadas especies de causas.
b) El turno se ejerce por semanas y comienza a desempeñarlo el juez más antiguo, y seguirán desempeñándolo todos los demás por el orden de su antigüedad.
c) Cada juez de letras deberá conocer de todos los asuntos judiciales que se promuevan durante su turno, y seguirá conociendo de ellos hasta su conclusión.
d) Las normas anteriores no se aplican a los juzgados de garantía ni a los tribunales de juicio oral en lo penal que se rigen por las normas especiales que los regulan. (Art. 175)

B. LUGARES DONDE EXISTE CORTE DE APELACIONES


a) En los lugares de asiento de Corte en que haya más de un juez de letras en lo civil, se debe presentar a la secretaría de la Corte toda demanda o gestión judicial que se inicie y que deba conocer alguno de dichos jueces, a fin de que se designe el juez a quien corresponda su conocimiento.

b) Esta designación se hace por el Presidente del tribunal, previa cuenta dada por el secretario, asignando a cada causa un número de orden, según su naturaleza, y dejando constancia de ella en un libro llevado al efecto que no puede ser examinado sin orden del tribunal. (Art. 176)

Excepciones:


1°. Son de la competencia del juez que haya sido designado anteriormente, y por ende no se presentan a distribución, las demandas en juicios que se hayan iniciado por medidas prejudiciales, por medidas preparatorias de la vía ejecutiva o mediante la notificación previa ordenada por el artículo 758 del Código de Procedimiento Civil; todas las gestiones que se susciten con motivo de un juicio ya iniciado y aquellas a que dé lugar el cumplimiento de una sentencia, fuera del caso en que se elija pedir el cumplimiento ante un tribunal distinto del que la dictó. (Art. 178)

2°. No están sujetos a la distribución de causas, el ejercicio de las facultades que corresponden a los jueces para proceder de oficio en determinados casos, ni el conocimiento de los asuntos que tienen por objeto dar cumplimiento a resoluciones o decretos de otros juzgados o tribunales (exhortas), ni los actos judiciales no contenciosos.

La competencia en estos casos será ejercida por el juez letrado de turno, a menos que se trate de negocios derivados del conocimiento que otro juzgado tuviere de un determinado asunto, en cuyo caso la competencia puede también ser ejercida por éste.

Es decir, en el caso de los actos judiciales no contenciosos, rige la regla del tumo exista o no Corte de Apelaciones.

3°. En el territorio jurisdiccional de la Corte de Apelaciones de Santiago el turno es ejercido simultáneamente por cinco jueces letrados en forma semanal. (Art. 179)

La mayoría sostiene que estas reglas sólo son medidas tendientes a repartir equilibradamente el trabajo judicial y su omisión no implica la incompetencia del tribunal.


9. PRORROGA DE LA COMPETENCIA


El artículo 181 del Código señala que un tribunal que no es naturalmente competente para conocer de un determinado asunto, puede llegar a serlo si para ello las partes, expresa o tácitamente, convienen en prorrogarle la competencia para este negocio.

La prórroga de competencia es el acto por el cual las partes, expresa o tácitamente, convienen en someter el conocimiento de un negocio a un tribunal relativamente incompetente.

La prórroga opera, únicamente, respecto de la competencia relativa, que está determinada por el factor territorio. Aquellos elementos de la competencia absoluta tienen el carácter de orden público y son irrenunciables. Las partes no pueden alterarlos.

El tribunal a quien se vaya a prorrogar la competencia, debe ser competente a la luz de los elementos de la materia, del fuero y de la cuantía. Sólo debe ser incompetente en razón del territorio.

Requisitos:


Para que pueda operar esta prórroga de competencia, deben cumplirse mía serie de requisitos que son:

a) Debe mediar un convenio entre las partes, el que puede ser expreso o tácito.

El expreso tiene lugar cuando las partes convienen en la prórroga, en el contrato mismo o en un acto posterior, designándose con toda precisión el juez a quien se someten (se indica el juez del lugar o comuna). (Art. 186)

El convenio tácito está reglamentado en el artículo 187, el que hace distinción entre demandante y el demandado, para determinar cuándo hay convenio tácito.

De acuerdo a esta norma se entiende que prorrogan tácitamente la competencia:

1. El demandante por el hecho de ocurrir ante el juez, que no es naturalmente competente, interponiendo su demanda.

2. El demandado por haberse apersonado al juicio efectuando cualquier gestión que no sea la de reclamar de la incompetencia del juez.

A nuestro parecer, aquí hay un error en el Código pues, el demandante, no prorroga la competencia por el hecho se ocurrir ante el juez que no es naturalmente competente, sino que, manifiesta su intención o propone al demandado prorrogar la competencia. En efecto, si el actor concurre ante un tribunal que no es naturalmente competente, el demandado puede alegar la incompetencia y, por ende, no habrá prórroga de la competencia a pesar de la proposición del demandante.

Ahora bien, si el demandado no se apersona, es decir, no comparece al juicio y este sigue su rebeldía, ¿hay prórroga tácita de la competencia?
Según Jaime Galté, la jurisprudencia ha entendido que este demandado rebelde ha prorrogado tácitamente la competencia.

Creemos que la razón radica en que el demandado tiene una oportunidad para alegar la incompetencia relativa, cual es, al oponer excepciones dilatorias. Después, su derecho precluye.

Para Casarino, este demandado rebelde, no habría consentido en prorrogar la competencia, puesto que el Código requiere que él se apersone al juicio y que realice alguna gestión que no sea la de reclamar de la competencia del juez, para entender que acepta la prórroga.

b) Debe tratarse de un asunto civil contencioso

Se excluyen de la prórroga los asuntos civiles no contenciosos y los asuntos criminales.

c) La prórroga opera sólo si se trata de tribunales de única o de primera instancia

No procede la prórroga de competencia entre tribunales de segunda instancia. (Art. 182>110)

d) Sólo procede respecto de tribunales ordinarios de igual jerarquía. (Art. 182)

En cuanto a sus efectos, la prórroga de competencia sólo surte efectos entre las personas que han concurrido a otorgarla y no respecto de otras personas, como pueden ser los fiadores, los codeudores. (Art. 185)