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Proceso Judicial

1. CONCEPTO DEL PROCESO JUDICIAL


El jurista uruguayo Eduardo Juan Couture, enseña que "el proceso es una secuencia o serie de actos que se desenvuelven progresivamente, con el objeto de resolver, mediante un juicio de la autoridad, el conflicto sometido a su decisión".

2. NATURALEZA JURIDICA DEL PROCESO JUDICIAL


1°. El proceso como relación jurídica


Dentro de las primeras teorías publicistas está la que considera al proceso como una relación jurídica.

Siempre que nos encontremos ante esta correlación derecho - obligación, estaremos frente a una relación jurídica.

Niceto Alcalá Zamora y Castillo compara esta relación jurídica recurriendo a una metáfora. Dice que es igual a una medalla cuyo anverso está constituido por el derecho y el reverso por la obligación.

Eduardo Couture explica la relación jurídica diciendo que el proceso es relación jurídica en cuanto varios sujetos, investidos de poderes determinados por la ley, actúan en vista de la obtención de un fin.

Los sujetos para Couture, son el actor, el demandado y el juez. Sus poderes son las facultades que les confiere la ley para la realización del proceso. Su esfera de actuación es la jurisdicción. Y el fin es la solución del conflicto de interés.

Luego, esta relación jurídica es el conjunto de derechos y obligaciones recíprocas de las partes entre sí, y de estas con el tribunal y que nace en todo proceso.


2°. El proceso como situación jurídica


La teoría de la relación jurídica no ha sido ajena a la crítica de otros doctrinarios. Sobresale la del autor alemán James Goldschmidt, quien reemplaza la noción de la relación jurídica y considera al proceso como una situación jurídica.

Entiende por situación jurídica el conjunto de expectativas, posibilidades, cargas y liberaciones de cargas de cada una de las partes en atención al resultado que espera (el actor) o teme (el demandado) obtener en el proceso.

Goldschmidt no habla para nada de derechos y de obligaciones. Para él, el proceso funciona en base a categorías jurídicas nuevas, no del tradicional binomio derecho-obligación, que él estima como propio del derecho material o sustancial.

Para él existen otras ideas o conceptos que son privativos del Derecho Procesal: el riesgo, las expectativas, las posibilidades, las cargas, y la liberación de cargas. Este concepto de situación jurídica es específicamente procesal.

La carga procesal: al sustituir la noción de obligación existente en el proceso por el de cargas procesales, indica Goldschmidt, se da un cambio total, pues al incumplimiento de una obligación corresponde una sanción, en tanto que al no asumir una carga lo único que corresponde, o que se corre, es un riesgo.

En esto Goldschmidt tiene razón, pues el proceso o juicio está literalmente lleno de cargas. Así, no puede hablarse de la obligación de probar o de contestar la demanda; no hay obligación de tachar a un testigo o de impugnar un documento.

Lo que realmente hay, es una carga procesal de probar, de contestar la demanda, de tachar a un testigo, de impugnar un documento o de fundar las peticiones que se formulan.

Entre estas dos nociones de obligación y carga se pueden señalar algunas diferencias:

1. La carga es una facultad cuya no realización lleva aparejado un riesgo. En la obligación la conducta es de realización necesaria, no es facultativa.

2. La obligación tutela un interés ajeno. La carga procesal, en cambio, tutela el propio interés. Así, el demandado al contestar la demanda lo hace en interés propio, no en beneficio del actor.

3. Las consecuencias que derivan de su inejecución son diversas. De la obligación insatisfecha surge un derecho del acreedor. En cambio de la carga procesal insatisfecha no surge ningún derecho para otra persona, sino que surge un perjuicio actual o posible, respecto del que no la satisfizo.

3°. El proceso como institución jurídica

Esta teoría estima que en el proceso existen verdaderamente derechos jurídicos y deberes. Que en ese proceso se da una correlación de derechos y deberes jurídicos, y por ende hay más de una relación jurídica. De manera que no cabe hablar sólo de la relación jurídico procesal.

Esta multiplicidad de relaciones jurídicas hay que reducirlas a una unidad superior. Tal unidad, la proporciona la institución, así lo explica en su obra Jaime Guasp.

Se entiende por institución en el campo procesal, el conjunto de actividades relacionadas entre sí por el vínculo de una idea común y objetiva a la que figuran adheridos, sea o no esa su finalidad individual, las diversas voluntades particulares de los sujetos de quien procede aquella actividad.


3. EL PROCESO JUDICIAL COMO FORMA DE SOLUCION DE CONFLICTOS


La razón de ser de Derecho Procesal se encuentra en que es difícil, por no decir imposible, concebir la existencia de una sociedad humana sin que en ella se den conflictos de intereses y de derecho. Ello en razón de que las normas jurídicas que reglamenta ese conglomerado social, por su naturaleza son susceptibles de ser infringidas, de ser violadas.

Ante su infracción, para darles una adecuada solución, caben dos posibilidades:

1°. Permitir que cada cual asuma su propia defensa y busque aplicar lo que él entiende por justicia.

2°. Atribuir al Estado la facultad de dirimir esos conflictos de intereses, esas controversias.

En este planteamiento surgen, en doctrina, las distintas formas para buscar la solución adecuada a estos conflictos de intereses.

Estos medios que se han creado para resolver los conflictos que tengan trascendencia jurídica, pueden clasificarse en: autodefensa o autotutela, autocomposición, heterocomposición. Hay que decir eso sí que esta clasificación es obra de un autor español quien ha sido hasta el momento el tratadista más preocupado de la materia: Niceto Alcalá Zamora y Castillo.

Autotutela o autodefensa: es la reacción directa y personal de quien se hace justicia por sí mismo.

Esto provoca una solución violenta, se caracteriza porque uno de los sujetos en conflicto y a veces las dos partes resuelven o intentan resolver la controversia mediante su acción directa.

La solución del conflicto se realiza unilateralmente por una de las partes que impone su decisión a la otra. No existe en la autotutela un tercero imparcial para resolver el conflicto.

Este medio de solución de conflictos está prohibido por lo general en el Derecho, incluso puede llegar a constituir la comisión de un delito.

En forma excepcional se permite la autotutela con cierta restricción. Así sucede en la huelga legal y también en el llamado derecho legal de retención.

La autotutela que fue prohibida desde la época del Derecho Romano, ha resurgido en la actualidad, con el terrorismo, con la guerrilla, con la piratería aérea, con el secuestro de diplomáticos, que son formas de presionar particularmente.

Autocomposición: consiste en la sumisión o en renuncia total o parcial del derecho de una parte en favor de la otra. Esta propicia la solución del conflicto por los propios interesados, implica una actitud de reconocimiento parcial o total o de anuencia de una de las partes en favor de la otra, como sucede en la transacción, en la conciliación, en la renuncia o en los avenimientos. La auto- composición puede ser unilateral o bilateral.

Es unilateral cuando las concesiones provengan de una sola de las partes en conflicto. Así ocurre en el desistimiento o el allanamiento.

Es bilateral cuando las concesiones provienen de ambas partes, como sucede en la transacción, el avenimiento o la conciliación. Es posible que intervenga un tercero, pero el conflicto se resuelve por obra de las partes, no por obra del tercero.

Hay dos maneras de efectuar la intervención del tercero:

a) Si el tercero interviene de manera espontánea, nos encontramos ante la mediación o buenos oficios y en ella las partes no se comprometen a aceptar la solución y se reservan su ulterior libertad de acción. Por ej. Si dos personas están peleando, viene un tercero que les solicita que dejen de hacerlo.

b) Si el tercero interviene de manera provocada al ser llamado por las partes y cuando así acontece estaremos en presencia de la conciliación o un arbitraje y en ella las partes se comprometen a aceptar la solución que el tercero impone.

Heterocomposición: soluciona el conflicto un tercero que impone una solución a las partes. En consecuencia el litigio no se resuelve por obra de las partes; los terceros quedan judicialmente obligados ante la decisión del tercero.

Esta intervención de los terceros puede realizarse a título de arbitraje o de la actuación de la justicia ordinaria.

Este proceso propio de la heterocomposición está destinado a satisfacer pretensiones procesales, se dice que es un instrumento, porque es el medio de que se vale la actividad jurisdiccional del estado para desarrollar su actividad.

Eduardo Couture expresa que el proceso es el medio idóneo para decidir imparcialmente, por acto de juicio de la autoridad un conflicto de intereses con relevancia jurídica.


4. ELEMENTOS DEL PROCESO JUDICIAL


El proceso implica la existencia de los siguientes elementos:

a) Existencia de una controversia de orden jurídico;
b) Que la causa sea actual;
c) que la causa se suscite entre partes; y
d) que exista un tribunal que resuelva esa controversia.

Todos estos elementos son los que se denominan elementos constitutivos del juicio.

Fuera de estos elementos constitutivos del juicio existen los llamados elementos o condiciones de validez del juicio que son:

a) Competencia del tribunal llamado a resolver la contienda;
b) Capacidad de las partes litigantes para comparecer ante el tribunal; y
c) La observancia o cumplimiento de las formalidades prescritas por la ley para la validez de los diversos actos que lo forman.

Tanto los elementos constitutivos del juicio como aquellos que son esenciales para su validez, así como los requisitos legales para que la relación jurídica sea válida, se conocen en doctrina con el nombre de presupuestos procesales.

Por ende, los presupuestos procesales son los requisitos que deben concurrir para que la relación jurídica procesal sea válida, produciéndose todos los efectos legales.

Requisitos de validez de la relación procesal


Para que la relación procesal sea válida requiere de:

1°. La presentación de la demanda;
2°. El proveído del tribunal que la tenga por presentada y de la cual se confiera traslado al demandado; y
3°. El emplazamiento del demandado.

Por otra parte, cuando se habla de proceso, no cabe confundir este concepto ni con el de procedimiento ni con el de expediente.

En efecto, procedimiento es el conjunto de formalidades específicas a que debe someterse tanto los tribunales como las personas que concurren ante ellos planteando pretensiones procesales, y, expediente, es la materialidad del proceso, ya que consiste en el conjunto de escritos, documentos y actuaciones de toda clase que se presentan o verifican en el proceso y que se ordenan cronológicamente.

La noción de proceso es la que ha dado nacimiento al Derecho Procesal, porque él implica que el Estado debe desarrollar una determinada actividad para solucionar los conflictos jurídicos de intereses y esta actividad es la función jurisdiccional.

También implica que ha debido establecerse un instrumento o un medio que permita a los particulares poner en movimiento esta actividad jurisdiccional del Estado, e implica, por último, que esta actividad jurisdiccional debe desarrollarse de cierta manera, es decir, mediante un proceso.

De aquí entonces que jurisdicción, acción y proceso, son los tres pilares fundamentales sobre los cuales descansa el Derecho Procesal.